Después de su espléndida acogida en Atresplayer, aterriza en Antena 3 Las hijas de la criada, adaptación de la novela homónima de Sonsoles Ónega, ambientada a comienzos del siglo XX, en un pazo gallego y en una Cuba de pasado colonial. Verónica Sánchez, su protagonista, cree firmemente que «el espectador en abierto tiene derecho a seguir disfrutando de contenido de calidad».
La actriz da vida a Inés Lazariego, una aristócrata de principios del siglo XX cuya mentalidad rompe con los moldes de su época. Sánchez destaca la fuerza de su rol al señalar que «es una mujer muy luchadora y muy valiente, y que rompe normas y estabilidad», defendiendo derechos como la educación femenina, el acceso a la empresa y la igualdad salarial frente a los hombres.
Profundizando en la personalidad del personaje, la intérprete subraya su carácter irreverente y su negativa a aceptar las convenciones impuestas si estas vulneran la equidad básica. En palabras de la propia actriz, el atractivo principal de Inés reside en su convicción de que «si algo no es justo, por mucho que sea la tónica general y la norma aceptada, cuando no es justo, no es justo».
Más allá de la ficción, Verónica Sánchez reflexiona sobre los peligros de la digitalización extrema y los riesgos de exclusión social que sufren colectivos como los ancianos. «Con más interacción entre nosotros y menos con una pantallita donde un algoritmo solo te devuelve lo mismo que tú piensas, habría menos sesgo de confirmación y quizá habría menos polarización», reflexiona.
Ambientada entre un pazo gallego y la Cuba colonial, la ficción dirigida a la saga familiar de los Valdés cuenta con un reparto coral en el que participan intérpretes como Carlota Baró, Alain Hernández y Martina Cariddi. La serie, rodada en localizaciones naturales de Galicia, Madrid y Canarias, combina el drama histórico con una cuidada factura visual de ocho entregas.