Hoy: 27 de febrero de 2025
El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, presidirá hoy una ceremonia religiosa en la Real Iglesia de San Andrés Apóstol, situada en el barrio de La Latina, con motivo de la reapertura del templo después de un extenso periodo de obras durante el cual la iglesia estuvo cerrada.
Durante la ceremonia religiosa, que tendrá lugar a las 20.00 horas, se procederá a la dedicación del nuevo altar y la reapertura del templo tras las obras acometidas en la iglesia, que ha sufrido «una reforma integral importante». Desde la parroquia se ha agradecido la colaboración de las distintas instituciones que han hecho realidad la recuperación de esta iglesia.
La celebración estará acompañada por la Asociación Musical de Voces Graves de Madrid, declarada de interés público nacional, y por reconocidos solistas como César Gutiérrez y Mónica de Munck, según ha informado la parroquia.
Desde 2022, la iglesia se encontraba sometida a trabajos de restauración. El pasado 3 de abril de 2024 concluyeron las obras en las fachadas de levante y sur. Adicionalmente a los trabajos de fachada, el proyecto de reforma ha incluido una serie de mejoras en el presbiterio, así como un sistema de climatización bajo el pavimento mediante la instalación de suelo radiante en todo el templo.
Ubicada en el céntrico barrio de La Latina, en la Plaza de San Andrés de la capital, es una de las parroquias más antiguas de Madrid. Según la tradición, la iglesia de San Andrés Apóstol era frecuentada por San Isidro Labrador y su esposa, Santa María de la Cabeza. Junto a ella se alzaba la casa de su patrón Iván de Vargas, sobre la que se levantó luego el palacio de los marqueses de Paredes, ahora reconstruido y convertido en el Museo de San Isidro.
La iglesia se levantó sobre el solar en el que estuvo un primitivo templo cristiano del Madrid islámico. La iglesia de San Andrés Apóstol ha sufrido a lo largo de su historia diversas destrucciones y reconstrucciones. Se reconstruyó su interior (1986-90) por los arquitectos J. Vellés, M. Casariego y F. Posada, quienes decidieron realizar una reconstrucción exacta, lo más fiel posible al desaparecido original, mediante un riguroso proceso de investigación. Adosada a la iglesia se encuentra la capilla de San Isidro, construida en el siglo XVI para albergar los restos del santo.