España ha contabilizado un total de 1.108 muertes asociadas a las altas temperaturas entre el 1 y el 15 de agosto, superando en 146 los fallecimientos registrados durante el mismo periodo del ejercicio anterior.
Este balance supone el tercer peor dato para los primeros quince días de agosto desde la puesta en marcha de MoMo en 2015, quedando únicamente por detrás de los registros de 2018 y del extremo verano de 2022.
El perfil de la mortalidad muestra una incidencia muy acusada en las mujeres, con 670 decesos frente a los 438 hombres, afectando de manera desproporcionada a los mayores de 65 años, grupo que concentra 1.070 víctimas.
Por territorios, Cataluña encabeza la trágica lista con 575 muertes atribuibles al calor, seguida a distancia por comunidades como Andalucía, Canarias, la Comunidad Valenciana y ambas Castillas.
Desde el inicio de la activación del Plan Calor 2026 y la puesta en marcha de los registros estivales, el acumulado total de fallecimientos por esta causa asciende ya a 4.191 personas en todo el país.
Ante estas cifras críticas, las autoridades sanitarias y de protección civil insisten en extremar las precauciones, protegiendo especialmente a la población de la tercera edad frente a los episodios continuados de altas temperaturas.