Todo el mundo sabía que Estados Unidos atacaría Venezuela. Lo único que no se conocía era cuándo y la respuesta ha llegado esta madrugada. En medio de las fuertes tensiones de los últimos meses entre Donald Trump y el presidente Nicolás Maduro, Estados Unidos ha bombardeado diferentes objetivos estratégicos militares y civiles en el país hispanoamericano en una gran operación en la que ha sido capturado el presidente venezolano y su esposa, trasladados ambos por vía aérea a Estados Unidos.
Los ataques de EE UU han afectado a cinco enclaves de Caracas, entre ellos el aeropuerto y varias zonas militares, y a varios objetivos más en otras ciudades. No se conoce por el momento el número de víctimas mortales o heridos venezolanos, aunque Estados Unidos ha confirmado que en sus filas no hay bajas.
Miembros de élite del Ejército de Estados Unidos apresaron a Maduro y a su esposa y lo sacaron del país por medios aéreos. Por el momento, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha asumido el poder. Esta ha reconocido que no sabe el paradero de Maduro y ha exigido a EE UU una «prueba de vida». Y agrega: «Condenamos este ataque brutal y salvaje que se ha cobrado la vida de funcionarios y militares de nuestra patria».

La operación militar nocturna implicó un gran despliegue de helicópteros ‘Chinook’ y otros activos de las fuerzas especiales para capturar al dirigente bolivariano, que habría sido sacado del país en una de estas aeronaves. El dirigente fue capturado por una unidad de las fuerzas especiales y de élite del Ejército estadounidense de los Delta Force.
El senador estadounidense Mike Lee ha relatado que en una conversación telefónica con el secretario de Estado, Marco Rubio, le informó que Maduro ha sido arrestado «para ser juzgado por cargos penales en Estados Unidos» por narcotráfico y terrorismo.
Trump, que ha confirmado el ataque, inicia un conflicto de consecuencias inciertas en el Caribe y ahora habrá que esperar cómo transcurren las próximas horas para determinar el alcance de este ataque a partir de las reacciones internacionales y en especial de los dos grandes aliados de Maduro: Rusia y China, y de un tercero, Irán, que ya se ha pronunciado con duras críticas contra Estados Unidos.
Dentro del país, en la ciudad de Caracas los corresponsales internacionales hablan de tranquilidad y de algunas explosiones de fuegos artificiales acompañadas de gritos desde viviendas festejando «la libertad».

El Gobierno de Venezuela condena el ataque en un comunicado y dice que la operación es para apoderarse de sus recursos petroleros. «Fuerzas invasoras (…) han profanado nuestro suelo sagrado en las localidades de Fuerte Tiuna, Caracas, los estados Miranda, Aragua y La Guaira, llegando a impactar con sus misiles y cohetes disparados desde helicópteros de combate en urbanismo de población civil», dijo el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López.
«Activaremos» un «despliegue masivo de todos los medios terrestres, aéreos, navales, fluviales y misilísticos. Sistemas de armas para la defensa integral», agregó en un video difundido por sus redes sociales. «Elevamos la más contundente denuncia ante la comunidad internacional y todos los organismos multilaterales para que se condene al gobierno norteamericano por la flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional», denunció Padrino López.

Por su parte, el ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, hizo este sábado una llamada a la calma y a no «facilitarle las cosas al enemigo invasor», al tachar de «criminal y terrorista» el ataque ejecutado en el país suramericano e instó a los organismos internacionales a pronunciarse sobre esta «masacre».
En imágenes transmitidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Cabello, rodeado de militares, pidió confiar «en el liderazgo» y en la «dirigencia del alto mando político, militar» ante la situación que el país está atravesando.
Las primeras reacciones y a la espera de la rueda de prensa anunciada por Trump a las 11 (17 horas en España), no son unánimes a favor o en contra del ataque. «El Gobierno de España está haciendo un seguimiento exhaustivo de los acontecimientos en Venezuela. Nuestra embajada y consulados están operativos. Hacemos un llamamiento a la desescalada y a la responsabilidad. Hay que respetar el Derecho Internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas», ha escrito Pedro Sánchez.
Cómo Sánchez, el líder de la oposición en España, Núñez Feijóo ha dicho que sigue atento loss acontecimientos, pero no ha condenado el ataque. «Nuestra principal preocupación son los españoles residentes en el país y el conjunto de los venezolanos, la máxima prioridad en todo momento. Venezuela ha sufrido una férrea dictadura y reclama un futuro sin represión y con una transición democrática bajo el liderazgo del presidente electo», señala Feijóo en redes.
Desde la izquierda española, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ha pedido romper las relaciones diplomáticas que España tiene con Estados Unidos y salir de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) «antes de que sea tarde».
En términos parecidos se ha expresado Sumar: «Los ataques constituyen una gravísima violación de la Carta de Naciones Unidas, una agresión unilateral injustificada, un acto de piratería imperialista contra un estado miembro de Naciones Unidas. Sumar condena sin paliativos estos ataques, que han venido precedidos de graves violaciones del derecho humanitario con asesinatos de supuestos traficantes de drogas en lanchas.
En Hispanoamérica de momento domina la prudencia, aunque lideres como el colombiano Petro ha condenado con dureza el ataque frente a la euforia del presidente argentino Javier Milei, quien celebró el anuncio de Donald Trump sobre la captura del líder venezolano mediante una publicación en X con el mensaje: «La libertad avanza. Viva la libertad carajo».

En la misma sintonía se ha expresado el líder de Vox en España, Santiago Abascal, que ha pedido «al régimen narcoterrorista» que se rinda inmediatamente y que «no provoque más sufrimiento» al pueblo venezolano. Más cauta, Meloni, presidenta de Italia, asegura en otro tuit que esta siguiendo con atención la operación.
Delcy Rodríguez exige en Venezolana de Televisión «al Gobierno de Donald Trump prueba de vida inmediata» de Nicolás Maduro. «Exigimos inmediatamente prueba de vida de Nicolás Maduro y de la primera combatiente Cilia Flores», ha añadido. La vicepresidenta Delcy Rodríguez sería en este momento la principal autoridad del Estado. En un tono muy alterado, llamó a televisión para pedir al pueblo y a los militares que siguieran las órdenes previas de Maduro. «Condenamos este ataque brutal y salvaje que se ha cobrado la vida de funcionarios y militares de nuestra patria».
Según diferentes medios, los ataques han tenido lugar cerca de objetivos militares y aeropuertos. Otros lugares bombardeados son los aeropuertos del Hatillo y el de Charallave, y las zonas de Santa Mónica, Fuerte Tiuna, Los Teques y 23 de enero de la capital. En cuanto a instalaciones militares, también han sido atacadas las bases militares de La Carlota y Fuerte Tiuna, la base militar de helicópteros de Higuerote y la base n.º 3 de F16 en Barquisimeto.

Entre los objetivos bombardeados la pasada madrugada se encuentran el aeropuerto de La Carlota, dentro de Caracas, y Fuerte Tiuna, el mayor cuartel militar de la capital, el lugar donde Nicolás Maduro se protege por las noches. Según CBS NEWS, el presidente Donald Trump ordenó ataques contra objetivos militares dentro de Venezuela, aseguraron funcionarios estadounidenses en Washington.
Las explosiones se han prolongado durante media hora y despertaron a los caraqueños un poco antes de las dos de la madrugada local. En Caracas parte de la ciudad se ha quedado a oscuras.
Añaden las fuentes que poco antes de las 2 de la madrugada, el ruido de explosiones despertó a los caraqueños como si el cielo tronara. Aviones sobrevolando constantemente y destellos de explosiones y columnas de humo han comenzado a correr en las redes sociales. Los primeros reportes dan cuenta de varios bombardeos aéreos en la base militar de Fuerte Tiuna, la principal de Caracas, ubicada al sur de la capital venezolana, que se ha quedado completamente sin luz. Un enorme incendio se observaba a lo lejos durante los primeros minutos de las explosiones a los que ha seguido una nube inmensa de humo gris.
Y la gran pregunta es ¿dónde están los líderes opositores de Venezuela María Corina Machado y Edmundo González Urrutia y qué van a hacer?Estos han dicho que, de momento, no se pronunciarán sobre la agresión militar estadounidense contra el país en localidades civiles y militares de Caracas y otros estados centrales como Aragua, Miranda y La Guaira.
«En este momento no hay un pronunciamiento oficial sobre los hechos reportados en Venezuela. Cualquier información confirmada será difundida oportunamente por los canales oficiales», señaló la vocería oficial de ambos opositores en su cuenta de X.