El FC Barcelona ha enviado una carta formal a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para mostrar su “profunda preocupación” por el arbitraje recibido en la ida de las semifinales de la Copa del Rey frente al Atlético de Madrid.
El club catalán ha dirigido el escrito al presidente de la RFEF, Rafael Louzán, así como a responsables del Comité Técnico de Árbitros y del VAR, denunciando una serie de problemas estructurales que, a su juicio, afectan a la credibilidad de las competiciones.
Entre los principales reproches, el Barça destaca la “falta de coherencia en el criterio disciplinario”, señalando decisiones dispares ante acciones similares. Según la entidad, esta situación genera una sensación de doble rasero incompatible con los principios de igualdad y seguridad jurídica.
También critica la interpretación de las manos en el área, que considera contradictoria incluso entre los mismos colegiados. Esta falta de uniformidad, asegura el club, refuerza la percepción de arbitrariedad y dificulta la previsibilidad en la aplicación del reglamento.
La carta denuncia además una “acumulación de errores relevantes” a lo largo de la temporada, muchos de ellos, según el Barça, determinantes y en perjuicio del equipo. En este sentido, advierte de que la reiteración de fallos mina la integridad de la competición y genera desconfianza.
Otro de los puntos clave es el uso del VAR. El club expresa dudas sobre su aplicación en decisiones milimétricas y lamenta la falta de explicaciones técnicas concluyentes, así como la opacidad en la publicación de los audios. También cuestiona la ausencia de un criterio homogéneo para enviar a los árbitros a revisar jugadas en el monitor.
Pese a la dureza del escrito, el Barcelona subraya que su iniciativa no pretende cuestionar la profesionalidad del colectivo arbitral, sino reclamar una revisión urgente de los criterios para garantizar igualdad de trato y reforzar la credibilidad del sistema.
Entre sus propuestas, el club solicita la publicación íntegra de todos los audios del VAR, incluso cuando no haya revisión a pie de campo, como medida de transparencia. Además, plantea la creación de un reglamento disciplinario específico para árbitros que contemple consecuencias públicas en casos de errores graves o negligencias.
El Barça concluye exigiendo que sus peticiones se analicen con la máxima seriedad y que se adopten medidas concretas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse en el futuro.