La selección española masculina ya conoce su hoja de ruta en la fase de grupos de la Liga de Naciones 2026-2027, y el calendario no deja lugar a dudas: empezará y terminará ante Inglaterra. El combinado dirigido por Luis de la Fuente debutará el sábado 26 de septiembre frente al conjunto inglés y cerrará esta primera fase el 15 de noviembre, también ante el mismo rival.
El estreno no será un partido cualquiera. Además de tratarse de uno de los equipos más potentes del continente, supondrá el primer encuentro oficial tras el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. Por tanto, el duelo tendrá un valor simbólico y competitivo. Será una prueba inmediata para medir el estado del grupo y el nivel de ambición tras la cita mundialista.
Tres días después del choque inicial, España volverá a saltar al césped, esta vez ante su afición y frente a Croacia, una selección que históricamente ha demostrado ser exigente y difícil de batir. Ese encuentro servirá para tomar impulso en el grupo y consolidar sensaciones, según Europa Press.
El camino no dará tregua. En la siguiente ventana internacional, prevista para octubre, España disputará otro encuentro en casa el día 3 frente a Chequia. Posteriormente, el 6 de octubre, viajará a territorio croata para devolver la visita. Así, el equipo alternará partidos como local y visitante en un grupo que promete equilibrio y competitividad.
En noviembre llegará el desenlace. Primero, el 12 de ese mes, el combinado nacional se desplazará a Chequia. Después, el domingo 15, cerrará la fase de grupos con la visita de Inglaterra. Ese último partido podría resultar decisivo para determinar la clasificación final y el acceso a la siguiente ronda.
El hecho de comenzar y terminar contra el mismo rival añade un componente narrativo interesante. Por un lado, el primer choque marcará el tono de la competición. Por otro, el segundo puede convertirse en un duelo directo por el liderato. Todo dependerá de cómo evolucionen los resultados en las jornadas intermedias.
Para España, actual subcampeona del torneo, el objetivo es claro: volver a competir por el título. La regularidad será clave en un formato corto, donde cada punto puede resultar determinante. Además, la Liga de Naciones se ha consolidado como una competición de prestigio, con partidos de alta intensidad y exigencia táctica.
En definitiva, el calendario dibuja un recorrido atractivo y desafiante. España arrancará su nueva aventura europea ante un rival de máxima entidad y la cerrará de la misma manera. Entre medias, Croacia y Chequia pondrán a prueba la solidez de un equipo que busca reafirmar su identidad y mantener viva la ambición competitiva en el panorama internacional.