La magia del ballet clásico vuelve a recorrer España de la mano del Ballet de Kiev, que ha iniciado una gira muy especial con El Cascanueces, uno de los títulos más queridos de la historia de la danza. La compañía visitará 11 ciudades españolas, llevando al público una versión colorida, emotiva y profundamente ligada al espíritu de la Navidad.
La gira arrancó en el Teatro Lope de Vega de Madrid, donde el ballet se representa del 2 al 5 de enero. Desde allí, la producción viajará a Málaga, Altea, Valladolid, Salamanca, A Coruña, Ourense, Bilbao, Villafranca del Penedès, Lorca y La Línea de la Concepción, con una última función el día 30. Un recorrido amplio que permitirá a públicos de distintos puntos del país disfrutar de una obra que emociona generación tras generación.
El Cascanueces cuenta la historia de Clara, una niña que recibe como regalo navideño un muñeco con forma de soldado. Durante la noche, ese juguete cobra vida y la transporta a un mundo mágico, donde nada es lo que parece. El cascanueces se convierte en un príncipe encantado, y juntos se enfrentan al temible Rey de los Ratones antes de adentrarse en un universo de dulces, flores y sueños.
La producción del Ballet de Kiev destaca por su puesta en escena cuidada, su riqueza visual y la capacidad de transmitir emoción sin necesidad de palabras. Cada escena está pensada para envolver al espectador y hacerle sentir parte de ese viaje onírico, donde la inocencia, la valentía y la imaginación ocupan el centro del relato.
Todo ello se apoya en la inolvidable música de Piotr Ilich Tchaikovsky, cuyas melodías siguen despertando emoción más de un siglo después. La coreografía original de Marius Petipa y Lev Ivanov mantiene intacta la esencia del ballet clásico, combinando técnica, elegancia y narrativa.
Entre los momentos más esperados destacan la danza de la nieve, la danza de las flores, la aparición del hada de azúcar y el imponente Gran Pas de Deux final. Son escenas que han convertido a El Cascanueces en una obra imprescindible, capaz de fascinar tanto a quienes se acercan por primera vez al ballet como a los aficionados más fieles.
Desde la compañía señalan que esta producción busca emocionar y conectar, recordando que el valor del ballet no está solo en la perfección técnica, sino en la capacidad de contar historias y despertar sentimientos compartidos. En un contexto marcado por la rapidez y lo inmediato, el Ballet de Kiev propone una pausa para dejarse llevar por la música, el movimiento y la fantasía, según Europa Press.
Con esta gira, El Cascanueces vuelve a demostrar por qué es un clásico eterno. Un espectáculo que invita a soñar, a recuperar la ilusión y a vivir la magia del escenario, ciudad a ciudad, en un recorrido que promete dejar huella en el público español.