Un nuevo hallazgo científico ha encendido la esperanza de millones de personas que padecen alopecia. Investigadores de la Universidad de Sheffield en Reino Unido y la Universidad COMSATS de Pakistán han identificado un azúcar natural, conocido como 2-deoxi-D-ribosa (2dDR), que podría convertirse en la próxima gran solución contra la calvicie de patrón masculino
El descubrimiento surge tras más de ocho años de estudio en el área de cicatrización de heridas. Durante ese tiempo, los científicos observaron que las zonas tratadas con 2dDR no solo sanaban más rápido, sino que el cabello en esas áreas crecía con mayor rapidez y densidad. Esta observación los llevó a explorar su aplicación en el tratamiento de la alopecia androgenética, detalla Excelsior.
En pruebas realizadas en ratones con pérdida de cabello inducida por testosterona, los investigadores aplicaron un gel con 2dDR en el cuero cabelludo. Los resultados fueron sorprendentes: el azúcar estimuló el crecimiento del cabello con una eficacia comparable a la del minoxidil, uno de los pocos fármacos aprobados actualmente por la FDA para este fin.
A diferencia de los tratamientos tradicionales, la 2dDR tiene la ventaja de ser un compuesto natural, económico y estable. Su efecto se basa en su capacidad de inducir la formación de nuevos vasos sanguíneos —un proceso conocido como angiogénesis— que mejora la nutrición y oxigenación de los folículos pilosos.
Según la profesora Sheila MacNeil, coautora del estudio, este enfoque podría marcar un antes y un después en la lucha contra la calvicie: “Nuestra investigación sugiere que algo tan simple como un azúcar natural puede ayudar a reactivar el crecimiento capilar al mejorar el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo”.
Muhammed Yar, profesor asociado de la Universidad COMSATS, subrayó que el compuesto puede administrarse fácilmente a través de geles o apósitos, lo que facilitaría su uso en tratamientos comerciales futuros.
Aunque aún se requieren ensayos clínicos en humanos para validar estos resultados, los científicos consideran que este descubrimiento podría extenderse también a otros tipos de pérdida capilar, como la inducida por quimioterapia.
Este avance representa una nueva esperanza para quienes han buscado alternativas seguras y efectivas frente a la calvicie, y abre la puerta a terapias basadas en compuestos naturales que podrían revolucionar la dermatología capilar.