El desarrollo del alzhéimer puede aumentar considerablemente el riesgo de sufrir epilepsia entre las personas con síndrome de Down. Así lo refleja un amplio estudio internacional realizado con 4.804 adultos, que aporta nuevas pistas sobre la relación existente entre estas enfermedades.
Los investigadores han observado que las crisis epilépticas aparecen con mayor frecuencia cuando comienzan los síntomas del deterioro cognitivo y aumentan conforme avanza la enfermedad. De hecho, la epilepsia tardía podría formar parte del propio proceso del alzhéimer y no ser simplemente una complicación aislada.
Los datos muestran que el riesgo se incrementa especialmente con la edad. Entre los mayores de 60 años, la presencia de epilepsia fue mucho más frecuente en aquellos que ya presentaban síntomas relacionados con el alzhéimer.
Los especialistas consideran fundamental detectar cuanto antes posibles señales de alerta, como pequeñas sacudidas involuntarias de los brazos al despertar o convulsiones. Un diagnóstico temprano permitiría iniciar el tratamiento y mejorar el seguimiento del paciente.
Los expertos también recomiendan informar a familiares y cuidadores sobre esta relación para facilitar la detección de posibles crisis. El siguiente objetivo será estudiar si administrar determinados medicamentos de manera precoz puede reducir las crisis y ralentizar el deterioro cognitivo.