El Pentágono ha anunciado que controla el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos estratégicos más importantes del mundo. Según ha informado, 13 embarcaciones han sido obligadas a dar la vuelta sin que haya sido necesario abordar ningún buque.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha defendido la capacidad militar desplegada en la zona: “La Armada de Estados Unidos controla el tráfico que atraviesa el estrecho porque tenemos medios reales y capacidades reales”. Además, subrayó que el operativo se está llevando a cabo con “menos del 10% del poder naval de Estados Unidos”.
La decisión responde al bloqueo ordenado por el presidente Donald Trump tras el fracaso de las negociaciones en Islamabad. “El control es real y tenemos una larga trayectoria enfrentándonos a piratas y terroristas”, afirmó Hegseth, reivindicando la posición dominante de Washington en la zona.
Por su parte, el jefe del Estado Mayor, Dan Caine, advirtió de las consecuencias para quienes desafíen el bloqueo: cualquier barco que lo intente “provocaría que la Armada ejecutara tácticas previamente planificadas”. Estas podrían incluir “disparos de advertencia” y, si fuera necesario, el abordaje de la embarcación.
Sin embargo, hasta ahora no ha sido necesario recurrir a la fuerza. Según Caine, las 13 embarcaciones que se acercaron tomaron la “decisión acertada” de “dar la vuelta”, evitando una escalada inmediata en el conflicto.
A lo largo de la rueda de prensa, Hegseth salpicó su discurso de demandas a Irán para que llegue a un acuerdo con Estados Unidos, amenazando con prolongar el control sobre Ormuz y golpear infraestructuras civiles si Teherán no llega a un pacto con Washington.
«Rezo para que elijáis un acuerdo, que está a vuestro alcance, por el bien de vuestro pueblo y del mundo. Mientras tanto, el Departamento de Guerra está listo y preparado», afirmó, para recalcar que Irán tiene en su mano elegir un «futuro próspero».
Hegseth incidió en que el Ejército norteamericano mantendrá el bloqueo en Ormuz «durante el tiempo que sea necesario». «Si Irán elige mal, entonces habrá un bloqueo y caerán bombas sobre infraestructuras, energía y el sector energético al mismo tiempo», avisó.