La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se ha pronunciado este martes sobre las denuncias de abuso sexual y maltrato laboral contra Julio Iglesias formuladas por exempleadas del cantante. Ayuso ha defendido al artista y ha rechazado la posibilidad de retirarle la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid, concedida en 2012 durante el mandato de Esperanza Aguirre, en un acto compartido con Cáritas Madrid.
Según la presidenta, las críticas dirigidas a Iglesias responden a una campaña política de la ultraizquierda, y ha subrayado que no contribuirá al desprestigio de los artistas ni a dañar la imagen internacional del cantante.
Estas acusaciones se suman a otras polémicas recientes que han afectado a figuras públicas del pasado, como las denuncias conocidas en las últimas semanas contra el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, reabriendo el debate sobre el tratamiento institucional de personajes históricos y los límites entre reconocimiento público y comportamientos privados.
La petición de retirada de la distinción fue planteada previamente por Más Madrid, después de que salieran a la luz testimonios que habían permanecido bajo investigación durante tres años. La portavoz del grupo en la Asamblea, Manuela Bergerot, calificó los hechos denunciados como un uso indebido del poder y reclamó a las instituciones un mensaje claro de tolerancia cero.
Los testimonios recogen presuntos episodios de abuso sexual y maltrato laboral ocurridos en 2021 en propiedades que el cantante posee en el Caribe. Una de las exempleadas asegura haber sido presionada para mantener encuentros sexuales con Iglesias y relata situaciones de agresión física y verbal. En el momento de los hechos, la joven tenía 22 años.
Por el momento, Julio Iglesias no se ha pronunciado públicamente sobre las acusaciones, mientras continúa el debate político sobre la compatibilidad entre los honores institucionales y las denuncias por abuso y maltrato.
Las declaraciones de Díaz Ayuso han intensificado la confrontación política, enfrentando la exigencia de Más Madrid y Sumar de retirar la medalla con la postura del Gobierno regional de mantener los reconocimientos oficiales, al considerar que las acusaciones responden a intereses políticos.