La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres en situación administrativa irregular, la mayoría jóvenes procedentes de Sudamérica, especialmente de Colombia. El grupo captaba a las víctimas con falsas ofertas de trabajo en España y, una vez aquí, las sometía a prostitución forzada bajo un régimen de amenazas, coacciones y consumo obligado de drogas.
La operación ha permitido liberar a 12 mujeres que llevaban años siendo explotadas. Además, han sido detenidos cuatro hombres y una mujer residentes en Mallorca, presuntamente implicados en delitos de trata de seres humanos, tráfico de drogas y blanqueo de capitales. Según las investigaciones, la red podría haber llegado a explotar a cerca de medio centenar de mujeres.

Las víctimas eran forzadas a transportar y consumir sustancias estupefacientes para poder ejercer la prostitución, en muchos casos por exigencia directa de los clientes. Vivían en un entorno de miedo constante, sometidas a amenazas e intimidaciones, y su situación irregular les impedía acudir a servicios sanitarios, policiales o de ayuda social.
El control sobre las mujeres era permanente. Los miembros de la organización las obligaban a estar disponibles en todo momento para prestar servicios sexuales, obteniendo beneficios tanto del cobro de la prostitución como de la venta de drogas y potenciadores sexuales a los clientes.

Tras identificar a los responsables, la Guardia Civil llevó a cabo tres entradas y registros en distintos domicilios de Mallorca. En ellos se incautaron cantidades de dinero en efectivo, drogas preparadas para su venta y varias armas de fuego, lo que permitió desarticular por completo el entramado criminal que operaba en varios municipios de la isla.
La investigación también ha revelado que la captación se realizaba mediante falsas promesas de empleo en el sector de la hostelería. Tras las detenciones, se activó el protocolo de protección a las víctimas, que fueron trasladadas a lugares seguros para recibir asistencia integral, sin descartar que nuevas declaraciones permitan identificar a más implicados y otros métodos de captación.