Casi al final de su vida Cézanne regresó al catolicismo y, con humildad convencida, su creación pasaba necesariamente por el crisol de la fe. De ahí que afirmase: “Cuando juzgo el arte, cojo mi cuadro y lo pongo junto a un objeto obra de Dios, como un árbol o una flor. Si desentona, no es arte”.
…Si comparamos los ferrocarriles de hace unos años con los de ahora, desentonan las formas y las vías, las ruindades de los sobornos con el incomparable precio de las vidas. Desentona que España entera esté incomunicada por la desgracia de un Gobierno inútil y temerario. Desentonan los clavos de esta crucifixión que mutila libertades y propósitos e intenta maniatar la independencia de la justicia.
Se ha llegado al extremo de comparecer ante las Cámaras para no decir nada o mentir, que todavía desentona más y esclaviza la esperanza de las soluciones. En este caso Alcibíades es incuestionable: “La única verdad es la que imponen los fuertes sobre los débiles”. Confiemos, sin embargo, en la profecía de San Ambrosio: “Quien anda a oscuras no puede llegar lejos”.
Pedro Villarejo
No olvidemos a nuestros queridos cuarenta y seis hermanos, que dieron sus preciosas vidas, avisándonos de lo que podría ocurrir por el precario estado en que se encontraban las vías. Ellos han parado en seco, la posibilidad de muchas más muertes.El aviso ha sido terrible y doloroso.
Debemos estar atentos, sin tregua y sin pausa, concienciados en esas cuarrnta y seis queridas victimas que ofrecieron sus vidas para salvar a los siguientes viajeros.
de las mortíferas vías, carentes de revisiones periódicas. ¡Obligatorias!
Un gobierno con dignidad y vergüenza debía pedir perdón, de familia en familia luego disloverse, sin conciencia, no se puede gobiernar.con justicia
La vergüenza y la verdad, otorga honor al hombre.
A nuestros queridos hermanos, les deseamos que descansen en Paz