Campanadas

3 de enero de 2025
1 minuto de lectura

Con frecuencia, ser prudente puede ser sinónimo de cobarde. Del mismo modo que la firmeza no necesariamente está reñida con la elegancia… Pretendo ser prudente solicitando de las musas la indispensable cortesía como para no fundirme en la masa de las vulgaridades.

En muchas ocasiones, cuando han ofendido al cristianismo, que es el eje vertebral de mi conducta y de mi vida, los amigos siempre me recomendaban que no merecía la pena devolverles los agravios, que eso era lo que ellos pretendían… y cosas así. Pero he decidido ya que, con estos criterios, tales personas se ríen de lo sagrado como si tuvieran derecho a escupir en la vida íntima de los demás, que es bueno también recordarles donde está cada uno y en qué consiste la libertad de expresión que ellos maltratan con ignorancia de serpiente.. Jamás con el Islam se lo permitirían, porque los hermanos musulmanes tienen una forma de protestar “muy diferente”.

Confieso que no conozco absolutamente de nada a la señora o señorita que dio las campanadas en la Primera. Tampoco quise ver a ninguna cadena en directo. Después sí, cuando leí que la dama en cuestión insertó en la estampita de una vaca la imagen del Sagrado Corazón… Si la cortesana quiso ridiculizar a los demás, no tiene más que mirarse sí misma.

pedrouve

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