Este miércoles, Atlético de Madrid y FC Barcelona se enfrentan en el Metropolitano en un duelo que promete ser eléctrico. Tras el 4-4 de la ida en el Olímpico Lluís Companys, los colchoneros y los azulgranas llegan en igualdad absoluta a un partido que lo decidirá todo: 90 minutos (o más) para conquistar un billete a la final de Copa.
El Atlético llega tocado tras la eliminación en Champions y con LaLiga muy cuesta arriba. El torneo del KO se ha convertido en su tabla de salvación. El equipo de Simeone, que no alza un título desde 2021, necesita más que nunca ese impulso emocional. Musso seguirá bajo palos, mientras que Griezmann y Julián Álvarez cargarán con el peso ofensivo. Giménez vuelve a la zaga en una defensa donde Llorente podría asumir galones por banda.
Los de Hansi Flick llegan a la cita con la moral alta y una racha de 20 partidos invictos. Con Lewandowski enchufado y Raphinha de vuelta al once, los culés confían en reeditar su triunfo liguero en el Metropolitano, donde remontaron un 2-0 en tiempo récord. La baja sensible será Dani Olmo, lesionado, pero Cubarsí, Balde, De Jong y Pedri apuntan a titulares.
El banquillo también será parte del espectáculo. Flick apuesta por frescura, rotación inteligente y presión alta. Simeone, por su parte, buscará explotar la intensidad, el corazón rojiblanco y la conexión de su gente en un Metropolitano que rugirá como nunca, según una información de EFE.
El 4-4 de la ida fue uno de los partidos más vibrantes del fútbol español reciente. Sørloth, Llorente, Lewandowski, Raphinha… todos dejaron su huella. Ahora, en territorio rojiblanco, solo uno podrá seguir soñando con la Copa. El fútbol les debe una última función.