La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha emitido en las últimas semanas varias alertas por la posible contaminación con cereulida en determinados lotes de leche de fórmula infantil. La más reciente ha supuesto la retirada de los productos Babybio Caprea 1 y Babybio Optima 1, tras el aviso de las autoridades sanitarias francesas.
Esta retirada se enmarca en un problema de mayor alcance, ya que diferentes marcas de leche de fórmula han sido retiradas del mercado en más de 60 países, incluidos 29 de Europa. El origen de la incidencia se ha rastreado hasta un único proveedor chino de un ingrediente clave: el omega 6 ARA.
En varios países europeos ya se han registrado casos de intoxicación relacionados con esta contaminación. En Francia se han confirmado cinco casos y se investigan otros seis, además de la posible relación con la muerte de dos lactantes, según recoge 20Minutos. Bélgica estudia dos posibles casos y en el Reino Unido se han detectado hasta 36 sospechas.
La cereulida es una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, presente de forma habitual en el medio ambiente. Según explica la investigadora Carme Bracke, puede encontrarse no solo en derivados lácteos, sino también en alimentos como arroces, pastas, salsas y otros ricos en hidratos de carbono.
La intoxicación aparece de forma rápida, entre 30 minutos y seis horas tras el consumo del alimento contaminado, y provoca síntomas como náuseas intensas, vómitos, dolor abdominal y, en algunos casos, diarrea. En adultos sanos suele tratarse de un cuadro leve y autolimitado que no requiere tratamiento específico.
Sin embargo, el riesgo es mucho mayor en poblaciones vulnerables, especialmente en lactantes y personas con el sistema inmunológico debilitado. En los bebés, la intoxicación puede provocar una deshidratación grave que derive en shock, lo que subraya la importancia de extremar la precaución y seguir las alertas sanitarias oficiales.