La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha lanzado una contundente advertencia sobre el peligro de las bolsitas de nicotina que se colocan entre la encía y el labio. A pesar de la falsa creencia de que son una alternativa segura por carecer de tabaco o combustión, los especialistas subrayan que poseen una alta capacidad adictiva al liberar concentraciones elevadas de nicotina, llegando en algunos casos a emplear variantes sintéticas.
Este consumo no solo genera una dependencia física inmediata, sino que actúa como un preocupante factor de normalización entre adolescentes y jóvenes. Desde SEPAR, la doctora Maribel Cristóbal recalca que estos productos funcionan como una «puerta de entrada» a otras formas de adicción, desdibujando los límites del consumo de sustancias tóxicas al presentarse bajo una apariencia inofensiva.
Más allá del impacto adictivo, la evidencia científica relaciona estrechamente el uso de nicotina oral con serios problemas de salud bucodental. Los usuarios se exponen a riesgos como la retracción gingival, la enfermedad periodontal y lesiones en las mucosas que presentan biomarcadores asociados a un mayor riesgo de desarrollar cáncer oral, complicaciones que a menudo son ignoradas por quienes adoptan este hábito.
Ante esta situación, los expertos exigen reforzar las campañas de prevención y piden mayor control sobre la promoción de estos artículos en redes sociales. Asimismo, apelan a la responsabilidad de figuras públicas, deportistas e influencers para evitar que se asocie el uso de estas bolsitas con el éxito o el bienestar, protegiendo así a la población joven de una adicción creciente y silenciada.