El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha exigido a la Unión Europea que trate a Ceuta con la misma solidaridad mostrada ante otras crisis fronterizas. También ha criticado a gobiernos europeos por contribuir a difundir información falsa.
Albares hizo estas declaraciones a su llegada a la reunión informal de ministros de Exteriores de la UE. El encuentro se celebra este miércoles en Irlanda, coincidiendo con el Día de Ceuta.
El ministro defendió que las fronteras terrestres del sur de Europa merecen la misma atención que las del este o el norte. Consideró que no existe justificación para tratarlas de forma desigual.
Recordó además que España ha respaldado a otros socios europeos en distintas crisis. Citó la instrumentalización migratoria de Bielorrusia en 2021 y la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Añadió que España también respaldó a Italia durante la presión migratoria en Lampedusa en 2023. Mencionó, asimismo, las recientes tensiones en torno a Groenlandia.
Según Albares, España ofrece a sus socios europeos algo más que apoyo político. Habló de contribuciones concretas: tropas, fondos y acogida de refugiados ucranianos desde el inicio de la guerra.
Puso como ejemplo el respaldo mostrado a Alemania este martes. Llegó después de que Berlín atribuyera a Rusia el fallido ataque del mes pasado contra el aeropuerto de Leipzig.
Albares reclamó ese mismo trato para España en su frontera sur. Pidió a sus socios no solo solidaridad política, sino también solidaridad financiera.
Vinculó esta petición a las negociaciones del próximo presupuesto plurianual de la Unión Europea. Subrayó que Ceuta y Melilla constituyen la única frontera terrestre europea con África.
Defendió que esa singularidad debe pesar en el reparto de fondos comunitarios. Consideró que los Veintisiete deben tenerla en cuenta al responder a la presión migratoria en las fronteras exteriores.
El ministro alertó también sobre las amenazas híbridas y la desinformación que afectan a los países europeos. Lamentó que algún gobierno comunitario haya contribuido a amplificar bulos sobre la crisis de Ceuta.
No precisó a qué país se refería exactamente. Insistió en que ciertos actores ajenos a la Unión buscan dividir a los europeos para debilitarlos.
Cerró su intervención con dos frases contundentes sobre la desinformación y la cohesión europea, que reproduzco entre comillas para que puedas verificarlas en la fuente original: «No podemos permitir que la desinformación entre en nuestras sociedades guiada por gobiernos de la UE» y «sin solidaridad no habrá Unión Europea».