Santiago Abascal ha optado por la cautela ante las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y ha lanzado un mensaje a su electorado para que no dé por hecho ningún resultado. El líder de Vox ha pedido mantenerse «alerta», no confiar ciegamente en las encuestas y evitar celebrar por anticipado una eventual mayoría de PP y Vox.
Durante una entrevista en Espejo Público, Abascal ha advertido de que los comicios serán «muy inciertos» pese al escenario que dibujan los sondeos. El dirigente de Vox ha recurrido al precedente de las elecciones de 2023 para justificar su prudencia y ha recordado que entonces las encuestas también apuntaban a una mayoría alternativa que finalmente no se materializó en un cambio de Gobierno.
«Yo ya he aprendido a no ponerme en posiciones inadecuadas y a no vender la piel del oso antes de cazarlo», ha señalado Abascal, antes de insistir en que su formación debe mantener la movilización hasta la cita con las urnas.
El líder de Vox ha utilizado aquel resultado como advertencia frente a cualquier exceso de confianza. Su argumento parte de una diferencia entre las expectativas que pueden generar los sondeos y el resultado que finalmente determinen las urnas.
Abascal ha insistido en que no quiere que Vox afronte la campaña dando por descontado un determinado escenario. «A pesar de lo que digan las encuestas», ha remarcado, las elecciones siguen abiertas y el resultado dependerá de lo que ocurra el 29 de noviembre.
La convocatoria electoral de Sánchez abre ahora una campaña en la que los partidos tendrán que disputar el voto en un escenario todavía condicionado por la fragmentación parlamentaria y por las negociaciones entre las distintas fuerzas.
En el caso de Vox, Abascal ha situado la movilización de sus votantes como una de las claves para afrontar las semanas que quedan hasta las elecciones, evitando que las expectativas reflejadas en algunos sondeos reduzcan la participación de su electorado.