La Audiencia Nacional continúa investigando la llegada de miles de migrantes a Ceuta desde Marruecos a finales del pasado mes de julio. Como parte de las pesquisas, cuatro testigos protegidos deberán declarar el próximo 10 de noviembre para aportar información sobre lo ocurrido en la frontera.
La decisión ha sido adoptada por el juez Santiago Pedraz, que sustituye temporalmente a la magistrada María Tardón, después de recibir una solicitud del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional.
Según un informe policial, la entrada masiva podría haber respondido a una operación organizada previamente, con una coordinación que iría más allá de los movimientos migratorios habituales.
Los investigadores apuntan a una posible intervención de las fuerzas de seguridad marroquíes, a las que atribuyen haber facilitado el desplazamiento de personas hacia determinados puntos fronterizos.
El documento también señala una presunta estrategia de difusión de mensajes en redes sociales para movilizar a los migrantes en horarios y lugares concretos.
Estas sospechas todavía deben esclarecerse durante la investigación judicial, que busca determinar quién pudo estar detrás de los hechos y cómo se desarrollaron.
Las declaraciones de los cuatro testigos protegidos podrían resultar importantes para reconstruir lo sucedido y comprobar las hipótesis planteadas por los investigadores.