La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil detuvo el jueves a seis personas en una operación por presuntos contratos de obra pública amañados. Los arrestos se produjeron en Madrid, Córdoba, Valencia y Sevilla, según fuentes cercanas a la investigación.
Entre ellos estaban el empresario Cristian Corvillo y la pareja del exministro José Luis Ábalos, Andrea de la Torre. Los seis detenidos quedaron después en libertad.
Fuentes del PSOE dicen no conocer a Corvillo, que según otras fuentes hizo de conductor de Pedro Sánchez durante las primarias de 2017.
Los agentes registraron la vivienda de Ábalos, que está en prisión, y la sede de la constructora Azvi en Sevilla. También requirieron información en la sede de Adif Alta Velocidad sobre los contratos. Adif aportó los documentos y destacó su total colaboración.
La pareja del exministro se acogió a su derecho a no declarar. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno la investiga por un presunto delito de blanqueo, según fuentes de la investigación.
Según el informe de la UCO, parte de las comisiones de contratos de Adif se habría blanqueado con la compra de un inmueble. Varios medios aseguran que el auto de imputación incluye además organización criminal, delito fiscal y tráfico de influencias, y que investiga a otras cinco personas.
La operación se enmarca en la pieza separada y secreta que el juez abrió tras un informe de la UCO. Según fuentes jurídicas, investiga presuntas ‘mordidas’ en contratos de obra pública.
Hasta ahora, Moreno investigaba por esos hechos a al menos una quincena de personas, entre ellas Ábalos, la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera y Santos Cerdán.