Según OKDIARIO, Transportes no había explicado de dónde salió parte del dinero del Verano Joven, el programa de descuentos en tren y autobús para jóvenes. Se trata de transferencias de crédito de 2024 y 2025, con Óscar Puente al frente del ministerio.
Sin presupuestos nuevos desde 2023, el ministerio recurrió en 2024 y 2025 a transferencias de crédito, que mueven dinero de una partida a otra.
En 2024 retiró 110.998,31 euros y 522.526,30 euros de dos partidas de «inversión de reposición asociada al funcionamiento operativo de los servicios». En 2025 sacó otros 223.963,65 euros. En total, 857.488,26 euros.
Estas partidas sirven para sustituir bienes deteriorados o inservibles. Incluyen el mantenimiento de edificios, maquinaria y mobiliario, así como equipos informáticos y software.
El medio relaciona esas cifras con los sistemas de seguridad, en especial el LZB. Su avería el 28 de octubre dejó sin protección un tramo de la línea Madrid-Sevilla antes del accidente de Urda.
Una empresa pública dependiente de Transportes, Ineco, presentó a Adif un proyecto que, según OKDIARIO, advertía de que el LZB y otro sistema, el ASFA, estaban cerca del final de su vida útil. El documento señalaba también que era difícil encontrar repuestos.
En 2025, el programa se pagó casi por completo con 80 millones de euros que el año anterior iban a ayudas a las comunidades autónomas para medidas sociales y transporte público. Se sumaron 25 millones para entidades locales.
La causa del accidente de Urda no está establecida. El primer informe de la autoridad de investigación señala que es pronto para determinarla y que todas las hipótesis siguen abiertas. Documenta una avería del LZB que afectó a tres ordenadores.
Puente dijo en el Congreso que había llevado «al límite» lo que tenía y que el presupuesto no había cambiado desde 2023. Dimitió al final de esa comparecencia.