El director de cine Pedro Almodóvar ha expresado su profunda preocupación por los sondeos electorales de cara a los comicios del próximo 29 de noviembre y ha calificado de «terrorífica» la posibilidad de que PP y Vox lleguen al Gobierno. En una entrevista en el programa Hoy por Hoy, de la Cadena SER, el cineasta ha advertido de que, si se cumplen las previsiones, España afrontará «una travesía del desierto dura» ante la que será necesario reaccionar.
Uno de los principales motivos de preocupación de Almodóvar es la posibilidad de que se impongan medidas de censura en el ámbito cultural. El director ha criticado las propuestas de PP y Vox y, en particular, la iniciativa del Gobierno de Castilla y León de retirar ayudas a películas que impliquen «adoctrinamiento ideológico». «Eso se llama llanamente censura», ha afirmado, cuestionando cómo determinarán estas formaciones qué películas pueden considerarse propagandísticas.
Respecto al panorama político nacional, Almodóvar ha defendido la necesidad de mantener un «gobierno progresista», aunque ha evitado pronunciarse sobre la continuidad de Pedro Sánchez como presidente. También ha lamentado las dificultades para gobernar con un Parlamento «totalmente hostil» y ha denunciado los ataques e insultos que, a su juicio, ha recibido el actual jefe del Ejecutivo.
El cineasta ha hecho un llamamiento a la participación electoral para que el resultado de las urnas sea lo más representativo posible. «La otra opción es PP y Vox y, aunque tengamos cosas que reprocharle al Partido Socialista, la otra opción es terrorífica», ha insistido. Asimismo, ha criticado la división de las fuerzas de izquierda, a las que reprocha no haber sido capaces de presentarse unidas: «Hay una tendencia tradicional de dividirse entre la izquierda, que es muy poco práctica. Así nos va».
Por último, Almodóvar ha mostrado su inquietud por el avance de la ultraderecha y la normalización de sus discursos, citando como ejemplos a Donald Trump en Estados Unidos y Javier Milei en Argentina. El director considera especialmente preocupante que estos dirigentes hayan alcanzado el poder mediante procesos electorales y ha reconocido que esta situación le lleva incluso a «desconfiar de la democracia». «Estamos en unos niveles en que la ultraderecha no es que no tenga complejos, sino que hace alarde, y eso da mucho miedo», ha concluido.