Un gol de Fede Valverde en el descuento dio este miércoles la victoria al Real Madrid (2-3) frente al AEK Atenas. El choque correspondió a la cuarta jornada de la fase liga de la Liga de Campeones y se disputó en el estadio Allwyn Arena.
Con este resultado, el equipo madridista ha ganado sus cuatro encuentros y llega a los 12 puntos. Se mantiene así entre los ocho primeros de la clasificación.
El técnico José Mourinho vio a su equipo por detrás en el marcador en dos momentos del partido. Los tantos locales fueron de Aboubakary Koita y de Stavros Pilo.
Los goles del Madrid llevaron la firma de Jude Bellingham, Kylian Mbappé y el propio Valverde.
Los griegos salieron con más ritmo y generaron las primeras ocasiones. El portero Thibaut Courtois detuvo un disparo de Mijat Gacinovic y Luka Jovic dispuso de un remate de cabeza.
El primer gol local llegó en el minuto 12. Koita aprovechó un contraataque, superó a Marc Cucurella y batió a Courtois con un disparo ajustado al poste.
Poco después, el Madrid estuvo cerca de empatar, pero el tanto de Bellingham no subió al marcador por posición adelantada.
Bellingham logró el 1-1 en el minuto 32. Remató con el talón un pase de Cucurella, en una jugada que arrancó desde la defensa madridista.
Antes del descanso, el equipo de Mourinho tuvo opciones de ponerse por delante. Vinícius no consiguió superar al meta Alberto Brignoli y Bernardo Silva remató fuera de cabeza.
Bellingham alcanzó además los 60 partidos en la competición, siendo el jugador más joven en conseguirlo.
Mourinho dio entrada a Valverde y a Endrick en el minuto 67. Ocho minutos después, Pilo volvió a adelantar al AEK con un remate dentro del área pequeña, sin oposición.
La respuesta madridista llegó en el minuto 78. Mbappé empató (2-2) después de recibir un envío de Denzel Dumfries desde la banda.
El delantero francés tuvo después una opción clara para dar la ventaja al Madrid. Su disparo, tras un pase de Endrick, golpeó en el larguero.
Valverde resolvió el encuentro en el minuto 92. Lanzó desde la frontal del área y el balón entró por un ángulo de la portería.
Al terminar el partido, el árbitro italiano Maurizio Mariani mostró tarjeta roja directa a Koita. Durante el choque había amonestado a Arriaga, del AEK, y a Cucurella, del Madrid.