El Partido Demócrata de Estados Unidos se encamina a controlar las dos cámaras del Congreso tras las elecciones legislativas del martes. Así lo indican las proyecciones de las principales cadenas del país.
Esas estimaciones le conceden los 51 escaños que dan la mayoría en el Senado y, con holgura, más de los 218 necesarios en la Cámara de Representantes. Era un escenario impensable a principios de año.
La llamada ‘ola azul’ se completó en la madrugada de este miércoles. A lo largo de la noche, el recuento demócrata en el Senado pasó de 43 a 46 escaños, frente a 35 y 38 republicanos, hasta llegar a los 51 proyectados.
El resultado se interpreta como una condena al presidente, Donald Trump, sobre todo por su política económica. El descontento por el coste de la vida, agravado por el encarecimiento del combustible tras el conflicto con Irán, ha marcado la jornada.
Los índices de aprobación de Trump han caído a mínimos históricos en las últimas semanas. Aun así, el presidente recorrió el país con mítines para asociar su figura a la de sus candidatos.
Los demócratas ganaron en estados donde Trump se impuso con comodidad en 2024. También influyeron la reactivación del electorado y el impulso del progresismo, con el voto joven como factor clave en estados como Ohio.
En ese estado, el apoyo al candidato demócrata al Senado, Sherrod Brown, entre los menores de 30 años subió al 70 %, según una encuesta a pie de urna. Desde 2006 nunca había superado el 64 %.
En Carolina del Norte, el demócrata Roy Cooper arrebató el escaño al republicano Michael Whatley, según las proyecciones. Es la primera vez desde 2008 que un demócrata gana allí un puesto en la cámara alta.
En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews derrotó a Darlene Graham, hija del fallecido senador Lindsey Graham, y se hizo con el escaño vacante. La última victoria demócrata en ese estado fue en 1998.
En Texas, las estimaciones dan el triunfo a James Talarico sobre Ken Paxton. Sería el primer senador demócrata del estado en 38 años, en un territorio que Trump ganó por casi 14 puntos en 2024.
Paxton, fiscal general del estado, había vencido al senador John Cornyn en las primarias republicanas con el respaldo de Trump. Fue sometido a un juicio político en 2023 por soborno y corrupción, y el Senado estatal lo absolvió.
Los demócratas conservaron sus plazas en Virginia, con Mark Warner, y en Georgia, con Jon Ossoff. También en Delaware, con Chris Coons, Massachusetts, con Ed Markey, Nueva Jersey, con Cory Booker, Rhode Island, con Jack Reed, New Hampshire, con Chris Pappas, e Illinois.
Los republicanos resistieron en Florida, donde la senadora Ashley Moody revalidó su escaño frente a Angie Nixon. También en Virginia Occidental, con Shelley Moore Capito, Wyoming, con Harriet Hageman, Kentucky, con Andy Barr, Oklahoma, con Kevin Hern, y Tennessee, con Bill Hagerty.
Ossoff, de 39 años, suena desde hace meses como posible candidato a la presidencia en 2028. En octubre prometió en un debate que cumpliría su mandato de seis años, pero esas palabras no son vinculantes. Varios políticos, como Barack Obama en 2008, rompieron promesas similares.
El cambio en la Cámara de Representantes tomará forma el 3 de enero de 2027. Pondría fin a la capacidad de Trump de aprobar leyes contando solo con apoyo republicano.
Trump lleva días asegurando que la derrota no cambiará su forma de gobernar. Ha anunciado que recurrirá al veto para frenar las investigaciones del nuevo Congreso, por lo que es poco probable una gran producción legislativa.
Los demócratas preparan una ‘iniciativa de 100 días’, que lidera Hakeem Jeffries. Sus ejes son bajar el precio de los alimentos y la gasolina, hacer asequible la atención médica y exigir responsabilidades por actos de corrupción «sin precedentes».
Hay cinco grupos de trabajo, formados por progresistas y centristas, sobre coste de la vida, atención médica, vivienda y alimentos. Tienen listas propuestas para revertir los recortes sanitarios de la «gran y hermosa ley» económica de Trump.
Esa ley contempla exenciones fiscales y recortes de programas, incluidos nuevos requisitos laborales para sus beneficiarios.
Trump atribuyó la derrota a que su nombre no figuraba en las papeletas. «No estaba en las papeletas porque si hubiera estado, habríamos arrasado», escribió en sus redes sociales.
El presidente saliente de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Johnson, celebró el legado de «uno de los Congresos más productivos de la historia de la institución». Apeló a la tradición: en 90 años, solo dos presidentes en ejercicio han ganado o retenido escaños en su primer ciclo de dos años.
El jefe negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf, interpretó este miércoles el resultado como un rechazo a la guerra. En un mensaje en redes sociales, dijo que los estadounidenses han dicho «no a la guerra», ya sea «por conciencia o por el coste de la vida».
Qalibaf advirtió además a Washington: «Si el Gobierno de EEUU traiciona la voluntad de su público para servir a chantajistas y financiadores internacionales, aprenderá que nuestro “NO” viene acompañado de una pesadilla».
Los comicios fueron de los más concurridos de la historia reciente, con una participación que en algunos estados clave del Senado se acercó a la de unas presidenciales. Se esperaba superar los 112 millones de votantes de 2022 y acercarse al récord de 120 millones de 2018.
Carolina del Sur batió su récord histórico, con casi 1,8 millones de votantes a las 16.30 hora local, el 52,3 % de los registrados. En Detroit se esperaba un 45 %, tres puntos más que en 2018, según la secretaria municipal, Janice Winfrey.
En Texas podrían haber votado hasta 10 millones de personas, más que en las dos últimas elecciones legislativas. En Florida se preveía 1,4 millones de votantes registrados, en niveles de 2022.
La votación transcurrió con normalidad, salvo incidencias puntuales. En el condado neoyorquino de Westchester se rompieron los escáneres que leen las papeletas y hubo que traer máquinas nuevas.
Hubo además dos denuncias por posible comportamiento ilegal de observadores del Departamento de Justicia. En Michigan, según la oficina de la secretaria de Estado, Jocelyn Benson, habrían pedido material a los trabajadores electorales y hecho preguntas inapropiadas.
En Nuevo México, según un portavoz de la secretaria de Estado, Maggie Toulouse Oliver, los observadores hicieron a los votantes «algunas preguntas inusuales».
El papa León XIV votó por correo desde Illinois. El secretario del condado de Will confirmó que su voto fue recibido. Es el primer pontífice que vota en unas elecciones estadounidenses.
Los Socialistas Demócratas de América celebraron más de 50 victorias en comicios legislativos y estatales. Cinco de sus candidatos acompañarán a Alexandria Ocasio-Cortez y a Rashida Tlaib en la Cámara de Representantes, y decenas ocuparán cargos en legislaturas estatales.
Son Chris Rabb, por Pensilvania, Melat Kiros, por Denver, Donavan McKinney, por Detroit, y Darializa Avila Chevalier y Claire Valdez, por la ciudad de Nueva York.
Kiros representará al primer distrito de Colorado y será la primera mujer de la Generación Z en el Congreso. La organización aseguró en sus redes que «las más de 50 victorias conseguidas esta noche demuestran que el socialismo puede ganar en Estados Unidos».