El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha presentado este martes su dimisión ante la Diputación Permanente. La decisión se produce como consecuencia de la tragedia ferroviaria de Urda (Toledo), que se ha cobrado la vida de al menos 69 personas.
«Un ministro de transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año. Por muy distintos que sean, y tenga o no responsabilidad directa en ellos, es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas», ha dicho durante su comparecencia en la Diputación Permanente.
Esta dimisión responde a la presión ejercida en la comparecencia por el accidente del pasado miércoles, en la que tanto los partidos de la oposición como los socios habituales del Gobierno —con la única excepción de EH Bildu— exigieron la salida del titular de Transportes. Se trata del segundo siniestro de gravedad en la red de alta velocidad en lo que va de año, tras el sucedido el pasado mes de enero en Adamuz (Córdoba).