Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha asegurado este martes que, si gobierna, hablará «en serio» con Marruecos y buscará llevarse «bien» con el país vecino.
También ha defendido la devolución inmediata de los migrantes que entraron en Ceuta a finales de julio, con base en la normativa europea.
Lo ha dicho en un desayuno informativo organizado por una agencia de noticias. Asistieron el presidente del Senado, Pedro Rollán, la vicealcaldesa de Madrid, Inmaculada Sanz, y varios consejeros del Gobierno madrileño.
Feijóo anunció que hablará con las autoridades marroquíes de forma directa. «Vamos a hablar en serio, vamos a decirle “Yo quiero llevarme bien con su país, respéteme”», explicó.
Advirtió de que, si Marruecos no respeta la soberanía territorial de España, tendrá «dos problemas»: España y la Unión Europea. Aun así, se mostró convencido de que se entenderán porque, dijo, «si hablas claro, te entiende».
Preguntado por el tipo de relación que establecerá, habló de «lealtad», «firmeza» y «buena vecindad». Dejó claro que España es «territorio europeo y frontera sur de Europa».
Aseguró que no tiene «nada contra Marruecos» y que quiere la mejor relación posible, algo que consideró bueno para ambos países. Añadió que Madrid y Rabat pueden «hacer cosas juntos».
Feijóo afirmó que, tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta, Europa «se ha pronunciado de una forma muy clara», y lo agradeció. Aludió a las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a una iniciativa aprobada en el Parlamento Europeo. «Si hemos conseguido en la oposición todo esto, comprenderá que desde el Gobierno lo vamos a incrementar», sostuvo.
Explicó que se trabaja ahora en un reglamento de emergencia, que se sumaría al Pacto de Migración y Asilo y al Reglamento de Retorno. Según dijo, se quiere aprobar a finales de diciembre.
Describió así su contenido. Cuando se utilice la inmigración de forma instrumental, con «un ataque híbrido» y se «invada un territorio» de un país miembro, se podría proceder a la devolución inmediata de toda esa población, adultos y menores, y se suspendería el derecho de asilo.
Feijóo afirmó que no tiene «nada que ocultar» y exclamó: «Yo le entrego mi teléfono». Aludió al espionaje que sufrieron miembros del Gobierno en sus móviles. Recordó que el ministro Bolaños y otros dijeron que les habían hackeado los teléfonos con Pegasus.
Aseguró que no tiene compromiso con nadie «salvo con los españoles» y que es una «persona libre». Según dijo, solo obedece a la soberanía española, y Marruecos lo sabe.