Dos años después de la dana de octubre de 2024, que causó 234 muertes, las asociaciones de víctimas han vuelto a manifestarse en Valencia. Reclaman justicia, verdad y asunción de responsabilidades.
La marcha, con el lema ‘Consell dimissió’, arrancó a las 18.00 horas en la plaza de la Virgen. Los asistentes rodearon el espacio y dejaron un gran hueco en el centro, en recuerdo de quienes ya no están. Entre aplausos, avanzan hacia la plaza del Ayuntamiento, con el sonido de la muixeranga, el tabal y la dolçaina.
La presidenta de la asociación de víctimas mortales de la dana, Rosa Álvarez, aseguró que «lo básico no ha cambiado». Lamentó que Carlos Mazón siga en política, con escaño y aforado, tras dimitir como presidente de la Generalitat el 3 de noviembre del año pasado. Y añadió: «Seguiremos aquí porque nosotras tenemos la legitimidad».
Álvarez criticó también a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. La acusó de intentar desincentivar la asistencia al pedir que no se fuera al centro por la convocatoria de altercados de ‘Blocus’, y le reprochó no haber hecho un homenaje a las víctimas.
La presidenta de otra asociación de víctimas, Mariló Gradolí, subrayó que llevan dos años manifestándose de forma pacífica. «Los violentos no nos van a sacar de la calle», afirmó, y reclamó verdad, justicia y reparación.
Gradolí pidió al Tribunal Constitucional que no aplique el aforamiento a Mazón. Así, la jueza de instrucción número 3 de Catarroja podría preguntarle qué hacía aquel día, por qué no se activaron los protocolos y por qué no se avisó a la población.
Gradolí trasladó a las víctimas del accidente de Urda «todo nuestro apoyo, cariño y amor». Toñi García, que perdió en la dana a su marido y a su hija, lo calificó de «gran mazazo» para los familiares de víctimas. Según dijo, cada fallecido del tren es «un fallecido más de los nuestros».
García opinó que dos años después «algo sigue fallando» en un Gobierno valenciano que, a su juicio, no conoce el territorio.