La circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha quedado completamente interrumpida «hasta nuevo aviso» tras el trágico accidente entre un AVE de Renfe y un tren de la compañía Iryo. La colisión, ocurrida en el kilómetro 118 de la línea, se ha cobrado la vida de al menos 68 personas y ha llevado a Adif a pedir formalmente a los usuarios que eviten acudir a las estaciones.
Ante la incertidumbre sobre la apertura de la vía, Renfe ha bloqueado de forma preventiva la venta de billetes para este trayecto hasta el mes de diciembre, aunque reanudará el servicio tan pronto como la infraestructura sea reabierta. Por su parte, la compañía Ouigo ha cancelado todas sus operaciones en el corredor sur al menos hasta el lunes 2 de noviembre, garantizando el reembolso íntegro a los usuarios afectados.
Para paliar el impacto del corte, Renfe ha diseñado un plan alternativo de transporte por carretera y vía tren que conectará Madrid, Ciudad Real y Puertollano a través del uso de convoyes de Cercanías y autobuses lanzadera. Sin embargo, Cercanías de Madrid ya ha advertido de que la operativa se verá «muy afectada» este jueves, recomendando a los pasajeros el uso de medios de transporte alternativos.
El dispositivo especial establecido por la compañía pública incluye varias salidas diarias de trenes desde Atocha Cercanías hacia Ciudad Real y Puertollano, así como trayectos en sentido inverso que se extenderán hasta pasadas las 22:00 horas. Este operativo se complementará con servicios directos de autobús para cubrir las conexiones por carretera entre las localidades castellanomanchegas.
El caos ferroviario coincide con un calendario de movilizaciones sindicales que agrava las perspectivas de movilidad para las próximas jornadas. El sindicato de maquinistas Semaf mantiene la huelga en Renfe prevista para este jueves 29, mientras que los paros convocados en Ouigo arrancan este viernes y se extenderán durante las próximas semanas coincidiendo con varios festivos y puentes.