El jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha adelantado que su partido planteará la ‘prioridad nacional’ y una reducción del Estado en una hipotética negociación con el Partido Popular. Esa negociación solo tendría lugar si ambas formaciones suman mayoría tras las elecciones generales del 29 de noviembre.
Buxadé lo ha afirmado este martes en declaraciones. Ha explicado que Vox abordará esa idea con los populares en unas conversaciones para un eventual gobierno de coalición, como, según ha dicho, ya ocurre en los ejecutivos autonómicos que comparten ambos partidos.
El dirigente ha definido la ‘prioridad nacional’ como una idea política de sentido común y como la garantía del Estado social.
Según Buxadé, el Estado social que construyeron «nuestros mayores y nuestros padres» se encuentra en una situación de colapso. Ha subrayado que el dinero y los bienes públicos son escasos y que hay que aplicar criterios para repartirlos.
Ha criticado que hasta ahora se aplique el criterio de que quien llega último se lleva la ayuda. Vox, ha dicho, entiende que debe usarse otro en el reparto de los bienes públicos.
Buxadé también ha defendido al extranjero que reside, trabaja y contribuye en España. A su juicio, esa persona «ni comete delitos ni vive de las ayudas públicas».
Buxadé ha abogado por una «brutal reducción de los ministerios y de todas las estructuras administrativas». Ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de haber batido «todos los récords de la historia» al colocar a personas con «contratos a dedo».
A su juicio, no se puede permitir que la administración del Estado «se haya multiplicado por mil» mientras los españoles sufren para llenar la cesta de la compra. Ha insistido en que hay que reducir el Estado y gestionar mejor el dinero público.
También ha pedido una gran reestructuración de los departamentos ministeriales. En ella, ha dicho, habrá que analizar quién ha hecho cosas buenas y quién ha hecho cosas malas.
Buxadé ha desvinculado el acuerdo con el Partido Popular para las listas al Senado de unas futuras negociaciones en el Gobierno central. Lo ha descrito como un acto de responsabilidad y altura de miras ante la coalición montada por Sánchez con la izquierda más extremista de Europa.