El cineasta José Luis García Sánchez ha muerto el domingo 25 de octubre en Madrid, a los 85 años. Lo han confirmado a la agencia fuentes de la Academia de Cine.
García Sánchez fue uno de los nombres destacados del cine español de la Transición y de las décadas posteriores. Ganó el Oso de Oro del Festival de Berlín en 1978 por ‘Las truchas’.
El premio lo compartió ese año con Emilio Martínez-Lázaro, por ‘Las palabras de Max’, y con Tomás Muñoz, por ‘Ascensor’.
Nació en Salamanca en 1941 y se licenció en Derecho y Sociología. Era padre del también director Víctor García León.
Pertenecía a la generación de cineastas que no pudo titularse en la Escuela Oficial de Cinematografía. Una expulsión masiva de alumnos por motivos ideológicos se lo impidió.
Debutó como realizador con una comedia ácida y crítica con la Transición, ‘El love feroz’. Antes había rodado cortometrajes como ‘Gente de boina’ y ‘Pólipos en las trompas’.
En 1976 estrenó ‘Colorín, colorado’, una especie de secuela de su primer largometraje. Dos años después cambió de registro con ‘Las truchas’, que le valió el galardón en Berlín.
En 1981 firmó ‘Dolores’, un documental sobre Dolores Ibárruri, ‘La Pasionaria’, de quien se convirtió en uno de sus biógrafos más reconocidos.
En 1985 inició su colaboración con el guionista Rafael Azcona en ‘La corte de Faraón’. El sainete cómico sobre la censura estuvo protagonizado por Ana Belén, Fernando Fernán Gómez y Antonio Banderas.
Con Azcona volvió a trabajar en ‘El vuelo de la paloma’, ‘Tirano Banderas’, ‘Suspiros de España (y Portugal)’ y ‘Siempre hay un camino a la derecha’.
También escribió guiones para otros directores. Colaboró con Manuel Gutiérrez Aragón en ‘Habla, mudita’ y ‘Camada negra’.
Junto a Fernando Trueba firmó el guion de ‘Belle Époque’, por el que obtuvo el Goya al Mejor Guion Original. Además dirigió teatro y llevó a escena en España ‘El beso de la mujer araña’, de Manuel Puig.