Una operación de la Guardia Civil ha concluido con la detención de 19 personas como presuntas integrantes de una organización criminal dedicada a la trata de seres humanos con fines de explotación sexual. La red estaba asentada en Sevilla y se relacionaba con otros grupos de varias provincias.
Los agentes identificaron a 22 mujeres que presuntamente ejercían la prostitución para la organización. Dos de ellas fueron acogidas de inmediato en casas de protección especializadas.
Los detenidos han pasado a disposición judicial. Se les atribuyen presuntos delitos de trata con fines de explotación sexual, explotación sexual, agresión sexual y pertenencia a organización criminal.
Según la Guardia Civil, la red captaba a las víctimas en países latinoamericanos. Les ofrecía falsamente un trabajo en España cuidando a personas de edad avanzada.
La organización se encargaba al principio del viaje y de los trámites de documentación. Al llegar, los integrantes de la red les retiraban los pasaportes y les comunicaban que debían una cantidad aproximada de 10.000 euros por viaje y alojamiento.
Con esa deuda como justificación, las mujeres eran presuntamente forzadas a ejercer la prostitución en viviendas gestionadas por el grupo. Los investigadores señalan que se las coaccionaba e intimidaba, incluso con amenazas de muerte a sus familiares en el país de origen.
La Guardia Civil constató que la organización sevillana mantenía contacto con otros grupos criminales de distintas provincias. Las mujeres eran trasladadas de forma periódica entre inmuebles de esas redes, lo que dificultaba el trabajo de los investigadores.
Los agentes comprobaron además que los líderes de cada grupo asumían la deuda de las víctimas. Así, la cantidad aumentaba de forma constante y las mujeres debían seguir ejerciendo la prostitución para saldarla con el nuevo grupo.
La investigación comenzó a finales de 2025, cuando agentes de la Comandancia de Sevilla atendieron a una víctima que había logrado escapar de los cabecillas. Su testimonio permitió conocer cómo operaba la red. La pesquisa se ha prolongado más de nueve meses.
La operación, denominada ‘Bonifaz’, se desarrolló en dos fases. La primera tuvo lugar a finales de septiembre. Los agentes practicaron seis registros en Sevilla capital, Gelves y Jerez de la Frontera, con la colaboración de la Policía Local de Sevilla. Fueron detenidas 11 personas y se identificó a 15 mujeres.
En esos registros se intervinieron dos vehículos de alta gama, cámaras de videovigilancia usadas para controlar a las víctimas, teléfonos móviles y datáfonos. También se incautaron documentación contable, contratos fraudulentos firmados con las propias mujeres y 20.000 euros en efectivo.
La segunda fase se llevó a cabo el 2 de octubre, con otros seis registros en Vigo, Mijas, Peñíscola y Alzira. Hubo 8 detenciones y se localizó a otras 7 mujeres. Los agentes intervinieron 7.780 euros en efectivo, además de numerosos dispositivos electrónicos y documentación.
La Guardia Civil continúa analizando la gran cantidad de documentación incautada. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevas actuaciones policiales.