Las infecciones de transmisión sexual (ITS) empiezan a mostrar señales de estabilización en España después de varios años de crecimiento. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III, durante 2025 se ha frenado el avance de algunas enfermedades, aunque otras, como la clamidia, continúan aumentando.
La gonorrea se mantiene prácticamente sin cambios, con 37.467 casos registrados, apenas diez más que el año anterior. Por su parte, la sífilis experimenta un ligero descenso, con 11.879 diagnósticos, mientras que el linfogranuloma venéreo también reduce su incidencia hasta los 1.824 casos.
Sin embargo, la clamidia sigue una tendencia diferente y alcanza los 44.511 contagios, superando las cifras de 2024. Esta infección afecta especialmente a la población joven, con una presencia importante entre los menores de 25 años.
Los datos también reflejan diferencias territoriales. Cataluña y Madrid figuran entre las comunidades con mayores tasas de incidencia en varias de estas infecciones.
Aunque las cifras apuntan a cierta mejoría, los especialistas recuerdan la importancia de mantener la prevención, utilizar métodos de protección y realizarse pruebas cuando exista riesgo de contagio. La estabilización supone una noticia positiva, pero todavía queda camino por recorrer para reducir las infecciones.