José Mota debuta en la dirección cinematográfica con Arriba Tutto, una película concebida como un homenaje a los cómicos itinerantes de antaño y descrita por el propio autor como «una nariz de payaso plantándole cara a todo con la herramienta del humor». El cineasta reivindica la comedia como un instrumento clave para unir a una sociedad dividida y sostiene que el humor es «el camino más corto entre dos personas», capaz de lograr una mayor cohesión social que la propia política.
En el marco del estreno, Mota enfatiza la importancia de trabajar sin restricciones ni miedo a la incorrección política. El humorista rechaza cualquier atisbo de freno personal en el proceso creativo y advierte: «Tener autocensura sería el mayor error posible porque sería reconocer que estás navegando en el miedo, y el miedo y el humor no se llevan bien». Asimismo, señala que nunca ha sentido temor a represalias por sus parodias de figuras públicas y dirigentes políticos.
El director compara la capacidad unificadora de la comedia actual con referentes históricos y culturales españoles, recordando cómo los monólogos de Gila lograban que las posturas enfrentadas se sintieran una sola frente al televisor. Bajo esa misma premisa de impacto social, Mota rechaza que la comedia haya perdido su esencia constructiva y afirma con rotundidad: «Yo quiero pensar que el humor es un arma que sirve para unir (…). Sin humor no se puede vivir».
En el ámbito televisivo, el artista defiende la calidad de la ficción producida para la pequeña pantalla y destaca que sus décadas al frente de los programas especiales de fin de año le han brindado la experiencia técnica para asumir la dirección en la gran pantalla. Sobre sus próximos proyectos en Televisión Española, adelanta que el especial de Nochevieja de 2026 pondrá el foco en las preocupaciones de la ciudadanía, dedicando especial atención al acceso a la vivienda, el desempleo y los salarios.
Afrontar su primer largometraje ha supuesto para el cómico un reto abordado desde el entusiasmo profesional y el aprendizaje técnico junto a su equipo. Tras casi cuatro décadas de trayectoria desde sus inicios en 1989, Mota concluye que encaró el proyecto «desde el disfrute más absoluto», impulsado por la convicción en el relato y asegurando que, «cuando tienes tanta pasión por algo y crees tanto en algo, no dejas demasiado hueco al miedo».