El Real Jardín Botánico (RJB) del CSIC ha presentado un innovador recorrido sensorial diseñado para garantizar el acceso universal a la ciencia. Ubicado junto al Pabellón Villanueva, este nuevo entorno reúne más de un centenar de plantas pertenecientes a 45 especies distintas, ofreciendo a los visitantes una experiencia adaptada que busca derribar barreras físicas, sensoriales, cognitivas y sociales.
Para asegurar la accesibilidad a personas con diversas necesidades, la instalación cuenta con plantaciones en altura y más de 50 rótulos redactados en braille. La infraestructura se completa con planos táctiles, 40 metros de pasamanos-guía para facilitar el desplazamiento, 30 vídeos interpretados en lengua de signos y la integración de la aplicación interactiva Museum’s Voice.
El proyecto se ha desarrollado en estrecha colaboración con entidades especializadas como Plena Inclusión Madrid, encargada de la traducción a lectura fácil; la empresa Signar para la creación de los recursos audiovisuales; Puntodis en el asesoramiento de diseño accesible, además del apoyo del personal de la ONCE.
Esta actuación forma parte de la iniciativa El jardín accesible, impulsada junto a la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Según explicó Irene Fernández de Tejada de Garay, responsable de la Unidad de Cultura Científica del RJB-CSIC, el programa alcanza ya su quinta edición en desarrollo.
La estrategia de divulgación inclusiva del Botánico extiende su labor más allá de sus instalaciones fijas, habiendo realizado este año más de 60 actividades en el exterior. Estas intervenciones han llevado talleres y contenidos científicos a centros penitenciarios, aulas hospitalarias, unidades de psiquiatría infantil y residencias de mayores con deterioro cognitivo.