Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona y candidata de Frente Amplio, no podrá entrar en Puerto Rico, donde iba a participar en un encuentro municipalista. Las autoridades estadounidenses le comunicaron el martes la denegación definitiva de su permiso de viaje.
Colau tenía previsto asistir a ‘Fearless Cities’, una cita internacional de movimientos municipalistas que nació en Barcelona en 2017. Este año se celebra en Puerto Rico.
Según fuentes de su entorno, toda la delegación recibió la autorización electrónica de viaje, conocida como ESTA. La única excepción fue la exalcaldesa. Las mismas fuentes explican que hace 15 días fue citada en la embajada de Estados Unidos en España. Allí le preguntaron por su activismo a favor de Palestina.
Según su entorno, el interrogatorio giró en torno a su participación en la flotilla de solidaridad con Gaza. Insistieron especialmente en los tres días que permaneció retenida en Israel.
Tras aquella detención, Colau presentó una denuncia contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por presuntas torturas.
El martes recibió la negativa definitiva. El motivo que le trasladaron fue la sospecha de que pretendía migrar de forma ilegal a Estados Unidos.
Las personas próximas a la exalcaldesa no aceptan esa explicación. A su juicio, es evidente que se le ha vetado por su activismo y su ideología.
El cabeza de lista de Frente Amplio por Madrid, Emilio Delgado, criticó la decisión. Afirmó que ni Donald Trump hace grande a Estados Unidos ni Santiago Abascal haría grande a España.
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, también reaccionó. Contrapuso que el presidente argentino, Javier Milei, puede entrar en España a hablar de recortes, mientras que Colau no puede entrar en Estados Unidos a hablar de derechos.
Maíllo calificó además de paradoja que quienes se presentan como defensores de la libertad recurran a la censura.