Carles Puigdemont ha valorado positivamente este martes el aval del Tribunal Constitucional a la aplicación de la Ley de Amnistía al delito de malversación del procés. Sin embargo, el expresidente de la Generalitat y líder de Junts ha querido dejar claro que, a su juicio, este paso no pone fin al conflicto político entre Cataluña y el resto de España.
Desde la denominada Casa de la República, en Bélgica, Puigdemont ha defendido que la amnistía debe entenderse como una parte del camino para abordar la situación política, pero no como una solución definitiva. «Hoy no se soluciona nada», ha afirmado, insistiendo en que todavía quedan cuestiones pendientes.
Sus palabras llegan después de que el Constitucional haya avalado amnistiar la malversación vinculada al procés. Tras conocerse la decisión, el Tribunal Supremo ha dejado sin efecto las órdenes nacionales de búsqueda, captura y detención que pesaban sobre Puigdemont y los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig.
Puigdemont también ha recordado que su marcha a Bélgica, junto a otros antiguos miembros del Govern, estuvo vinculada a la defensa de las instituciones y de sus posiciones políticas. Sobre su regreso a Cataluña, no ha concretado ninguna fecha. Su abogado, Gonzalo Boye, ha señalado que no volverá hasta que el Supremo le aplique la amnistía.