ERNESTO EKAIZER
Las dos sentencias que consideran aplicable la amnistía al delito de malversación por el que fueron condenados Jordi Turull y Dolors Bassa serán aprobadas en el Pleno del Tribunal Constitucional del próximo martes, 6 de octubre. Una vez que las reciba el juez instructor de la Sala Penal, la Segunda, del Tribunal Supremo, ya conocerá formalmente la doctrina del TC sobre la malversación, delito que la Sala Penal y el instructor se negaron a amnistiar en julio de 2024.
Veinte sentencias del TC sobre recursos de inconstitucionalidad y cuestiones de inconstitucionalidad, a las que se sumarán el 6 de octubre las dos sentencias apuntadas sobre los recursos de amparo, y dos sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre cuestiones prejudiciales forman el paisaje de las diferentes batallas que ha superado la Ley Orgánica de Amnistía para la Normalización Institucional, Política y Social en Cataluña, aprobada por el Congreso de los Diputados el 30 de mayo de 2024.
Los siete recursos de amparo pendientes se dividen en dos bloques: los de aquellos que fueron condenados en el juicio del procés (Turull, Bassa, Oriol Junqueras y Raül Romeva) y los de quienes salieron de España antes de la querella del fiscal general del Estado, José Manuel Maza, rechazaron someterse a la acción de la justicia y fueron declarados en rebeldía (Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig).
Fuentes judiciales consultadas apuntan que Llarena recibirá las dos sentencias dos días después, es decir, hacia el 8 de octubre. El TC ya habrá hecho entonces todo lo que tenía que hacer. El instructor no necesita esperar a que se publiquen en el Boletín Oficial del Estado (BOE) para actuar.
Respecto de los dirigentes condenados, es la Sala Penal la que debe reunirse y adoptar la resolución. Esta vez la presidirá Andrés Martínez Arrieta y Manuel Marchena formará parte de ella.
Pero es distinto en el caso de quienes están fuera de España, para los que rige una orden de detención nacional.
«El juez instructor puede aplicar inmediatamente la amnistía a los tres dirigentes que están fuera. Tiene que dictar un auto, para el que seguramente ya ha preparado un borrador, en el que diga: hasta aquí hemos llegado, no podemos seguir por orden del TC; aplicar la amnistía y cursar una orden a la Policía para dejar sin efecto la medida cautelar de orden de detención que reactivó, solo para España, a finales de julio de 2024».
La pregunta ahora es: ¿actuará el juez instructor Llarena enseguida en la aplicación de la amnistía, lo que permitiría el retorno de Puigdemont —y de los otros dos exconsellers, Comín y Puig— antes del 27 de octubre, noveno aniversario de la declaración de independencia suspendida por la aplicación del artículo 155 de la Constitución?
Dependerá del cálculo político. La Sala Penal ya ha dado por amortizado el tema de la amnistía. Bajo su radar está el interés por resolver cuanto antes, porque tampoco el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quiere que esta sea una asignatura pendiente en caso de llegar a La Moncloa.
«También puede haber una última vendetta. A saber, facilitar que llegue antes para que celebre el 27-O y así usarlo contra Pedro Sánchez. Ya veis, lo queríais aquí, pues ya tenéis a Puigdemont. Y de arrepentimiento, nada de na… Volvemos a 2017», señala una fuente judicial consultada.
«Y quizá especulan con un recibimiento de Sánchez a Puigdemont en Moncloa. Bonito póster en la campaña preelectoral en curso», añadió.
Que caiga esta breva no parece fácil. Será el president Salvador Illa quien disponga para hacer la foto del abrazo.