Estados Unidos se prepara para unas elecciones de medio mandato marcadas por el desgaste republicano. Donald Trump ha respondido anunciando una gira de campaña de 32 días por todo el país.
El propio presidente ha descrito la magnitud del reto que afronta en solitario. «Todos quieren que vaya. Soy una sola persona y todos quieren que haga campaña», declaró frente a la Casa Blanca.
Trump adelantó que su recorrido arrancará en apenas dos días y recorrerá estados decisivos como Texas y Ohio. «Empezaré un viaje de literalmente 32 días para ir a todas partes», resumió ante los periodistas presentes.
Detrás de este despliegue está un deterioro claro de las expectativas republicanas en varios estados clave. Las encuestas actuales otorgan al Partido Demócrata el 48,7% de intención de voto, casi nueve puntos por encima del 40% republicano.
Ese desgaste tiene, según los analistas citados en el propio anuncio, dos causas principales. El encarecimiento de la gasolina y el impacto de la guerra en Irán explican buena parte del descontento social hacia la Administración Trump.
Los comicios del próximo 3 de noviembre decidirán el control de la Cámara de Representantes durante los dos últimos años del mandato de Trump. Una victoria demócrata podría repetirse también en la disputa por el Senado.
El resultado electoral no es solo una cuestión de mayorías legislativas. Un vuelco en el Congreso abriría la puerta a que los demócratas impulsen nuevas comisiones de investigación sobre la actual Administración, algo que hoy no existe pero que ya se baraja como posibilidad.