Pilar Albarracín ha sido galardonada con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2026, concedido por el Ministerio de Cultura y dotado con 30.000 euros. El jurado ha destacado la singularidad y el reconocimiento nacional e internacional de una trayectoria construida a través de la performance, la fotografía, el vídeo y la instalación.
El fallo subraya que la artista ha revisado de forma crítica los imaginarios culturales españoles y ha abordado cuestiones relacionadas con el género, la tradición, el folclore, la identidad colectiva y las estructuras de poder. Su trabajo se caracteriza por una mirada feminista que emplea la ironía, la teatralidad y la crítica social para cuestionar los estereotipos asociados a la idea de «lo español».
La proyección internacional de Albarracín ha sido otro de los aspectos señalados por el jurado. Sus obras se han presentado en instituciones como el MoMA PS1 de Nueva York, el Hamburger Bahnhof de Berlín, el Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris y el Kiasma de Helsinki, contribuyendo a incorporar cuestiones vinculadas a la cultura española a los discursos del arte contemporáneo internacional.
Nacida en Sevilla en 1968, la artista suele situarse a sí misma en el centro de sus obras para explorar la identidad, la representación del cuerpo y las tradiciones populares. Su trabajo presta especial atención a la mujer andaluza y a determinados elementos del folclore del sur de España, que utiliza como punto de partida para cuestionar los tópicos y las construcciones sociales vinculadas a la identidad.
Entre sus exposiciones individuales más recientes figuran Take a Knife and Open My Heart, presentada en 2023 en el American University Museum de Washington D.C., y Acciones peregrinas, celebrada en 2021 en el CGAC de Santiago de Compostela. En Francia, uno de los principales escenarios de su trayectoria internacional, ha presentado proyectos como No apagues mi fuego, déjame arder, Anatomía Flamenca y Mortal Cadencia. En España destacan muestras como Que me quiten lo bailao, Ritos de fiesta y sangre y En Sevilla hay que morir.
La obra de Albarracín también ha llegado a Latinoamérica y Asia y forma parte de colecciones como las del Museo Reina Sofía, Es Baluard, el CAAC de Sevilla, Artium, MUSAC, CA2M y DA2, además de diversas instituciones francesas. El Premio Nacional de Artes Plásticas se suma así a una trayectoria reconocida junto a la de anteriores galardonados como Fina Miralles, Teresa Lanceta, Rogelio López Cuenca, Dora García, José María Yturralde, Àngels Ribé, Ángel Bados, Ángela de la Cruz o Juan Hidalgo.