La producción cinematográfica y televisiva dejó un gasto directo estimado de 5.680 millones de euros en España durante 2025, lo que representa un incremento del 45% en comparación con los 3.930 millones registrados en 2022.
El impacto total en el Valor Añadido Bruto (VAB) se situó en 4.980 millones de euros, experimentando un crecimiento del 38% respecto a tres años antes.
En el periodo comprendido entre 2022 y 2025, la inversión acumulada en proyectos audiovisuales en el país ascendió a un total de 20.309 millones de euros.
En términos laborales, el sector sustentó cerca de 68.000 empleos equivalentes a tiempo completo en 2025, lo que supone un aumento de aproximadamente el 20% frente a las cifras de 2022. De esta cifra total, unos 36.200 puestos de trabajo —el 53%— se originaron de forma indirecta e inducida a través de la cadena de suministro y el gasto salarial.
El impacto salarial total asociado a esta industria alcanzó los 2.230 millones de euros en 2025, englobando tanto los sueldos directos como los generados por proveedores y efectos inducidos en la economía general.
El avance del estudio Zoom Out —promovido por la Spain Film Commission, financiado por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial y elaborado por Olsberg SPI junto a la Universidad Pablo de Olavide— amplía el foco de análisis incorporando tanto la producción nacional como la internacional, diferenciándose así de ediciones anteriores centradas exclusivamente en rodajes internacionales incentivados.
Pese al balance global positivo entre 2022 y 2025, la Spain Film Commission advierte que la evolución no ha sido totalmente lineal, ya que las estimaciones nominales de gasto directo y VAB de 2025 quedan ligeramente por debajo de las de 2024, a pesar del crecimiento en el empleo. El informe definitivo, que se publicará próximamente, incluirá también datos detallados sobre postproducción y distribución territorial.