Claudia Tacoronte Aguilera, una estudiante de 21 años de Santa Brígida (Gran Canaria), había llegado a México a mediados de agosto para realizar un intercambio académico en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Cursaba cuarto de Educación Infantil en la Universidad de Granada y residía en Cuernavaca.
El sábado 12 de septiembre se desplazó hasta Cuautla, a unos 50 kilómetros de Cuernavaca, para asistir a la Feria Nacional de la Planta Medicinal. Allí fue asesinada, según las autoridades mexicanas, por Francisco Javier N., conocido como El Trompas, quien ha confesado la autoría del crimen.
El presunto autor, según los registros oficiales citados en la investigación, es un delincuente reincidente con antecedentes por robos y robos con fuerza en viviendas. También habría sido detenido e ingresado previamente en prisión por estos delitos y, según testimonios recogidos en la localidad, tenía problemas de adicción a sustancias estupefacientes como el cristal.
La investigación apunta a que el sospechoso acostumbraba a asaltar a transeúntes y robar bolsos, principalmente a mujeres jóvenes. El mismo día del asesinato habría robado unas zapatillas deportivas en un comercio cercano, donde las cámaras captaron su rostro y una vestimenta que posteriormente coincidía con la observada cerca del lugar del ataque.
La gobernadora de Morelos ha señalado que el detenido actuaba de forma aislada y no pertenecía a ninguna organización criminal. El caso ha sido trasladado a las autoridades judiciales mexicanas, mientras el Gobierno español mantiene contacto con las autoridades del país para seguir la investigación.
Las autoridades mexicanas pedirán la pena máxima: 70 años de cárcel por feminicidio. La principal hipótesis que manejan los investigadores es que todo se produjo tras un forcejeo y después de que El Trompas le robase el móvil a Claudia.
A las puertas de la Casa de la Cultura de Cuautla, la joven pidió entonces auxilio, siendo en ese momento cuando él le asestó varias puñaladas en el vientre. Para cuando los servicios de emergencia llegaron, ya había muerto.