El PSOE busca una fórmula para recuperar la iniciativa después del desgaste provocado por la crisis de Ceuta y los Presupuestos Generales del Estado aparecen como una de sus principales opciones. Dentro del partido, distintas voces consideran que abrir la negociación de las cuentas permitiría trasladar el debate hacia cuestiones económicas y sociales, aunque reconocen que actualmente no existen apoyos suficientes para aprobarlas.
La estrategia no pasaría únicamente por conseguir una mayoría parlamentaria. Algunos dirigentes socialistas contemplan que presentar los Presupuestos podría servir para exponer el programa del Gobierno y, en caso de que fueran rechazados, preparar el terreno para unas elecciones generales durante los primeros meses de 2027. El precedente que manejan es 2019, cuando Pedro Sánchez convocó elecciones poco después de que el Congreso tumbara sus cuentas.
Sin embargo, tampoco existe una posición unánime dentro del PSOE. Una parte apuesta por resolver primero la situación en Ceuta antes de abrir una nueva batalla parlamentaria, mientras otros prefieren acelerar los tiempos para evitar que el desgaste llegue a las elecciones municipales y autonómicas.
Los Presupuestos se perfilan así como una herramienta para intentar cambiar el rumbo político y decidir cómo afrontar el tramo final de la legislatura.