El Gobierno de Ceuta ha pedido a la Delegación del Gobierno que actúe con urgencia ante el asentamiento que ha ido creciendo en la playa de Benítez, situado junto al perímetro de la planta desalinizadora. La preocupación se centra especialmente en la cercanía de las chabolas a una infraestructura clave para garantizar el suministro de agua potable a la ciudad.
La petición llega después de que en las últimas semanas haya aumentado la presencia de migrantes en esta zona. Este sábado se contabilizaban más de un centenar de construcciones improvisadas, además de tiendas de campaña y diferentes enseres colocados cerca del cerramiento de la instalación.
Un informe elaborado por los técnicos de ACEMSA el pasado 8 de septiembre advierte de la necesidad de mantener despejada y protegida la explanada afectada, ya que forma parte del sistema de captación de la desalinizadora. Por este motivo, la Ciudad reclama retirar las estructuras, limpiar el entorno, revisar los cerramientos y reforzar la vigilancia para impedir nuevas ocupaciones.
Las autoridades ceutíes también señalan que cualquier desalojo deberá coordinarse, cuando sea necesario, con los servicios sociales y humanitarios. El objetivo, aseguran, es proteger una instalación estratégica sin dejar de garantizar la seguridad y un trato digno a las personas afectadas.