Pedro Sánchez cargó este miércoles contra el PP y Vox por sus críticas a la conocida como ley de nietos. Lo hizo en una entrevista en TVE, donde también pidió al Tribunal Supremo que resuelva cuanto antes sobre el voto de los nuevos españoles.
El presidente mostró su malestar con la decisión del tribunal. El Supremo suspendió cautelarmente la inclusión en el censo electoral de miles de nuevos españoles que obtuvieron la nacionalidad a través de esa norma.
«No estamos a favor ni compartimos la decisión del Supremo, y les hemos pedido que resuelvan cuanto antes porque estamos hablando de derechos fundamentales», afirmó Sánchez. Añadió que está en juego el derecho al voto de esas personas.
Antes de referirse al Supremo, Sánchez había situado el ataque a la ley de nietos en un contexto más amplio. Según explicó, existe «una corriente de fondo de la ultraderecha en todo el mundo, a la que se suma el PP, en la que cuestionan la democracia y hablan de pucherazos. Aún me acuerdo de cuando dijeron que habíamos bloqueado unos trenes desde Valencia para impedir el voto en las últimas elecciones, como si en los trenes solo viajaran votantes del PP».
Su tesis es que la polémica actual esconde un cuestionamiento del propio proceso electoral. Esa controversia no existía cuando la ley se aprobó y empezó a aplicarse, en 2022. Lo relacionó con episodios previos, como las dudas sembradas sobre el voto por correo.
El presidente insistió en su argumento con datos concretos: «Esta ley lleva en vigor desde 2022, y en 2023 el PP ganó en el voto exterior y logró alterar el resultado en favor del PP; ganó un escaño en 2023. La posición de la Junta Electoral era favorable. Hoy el PP cambia de posición. Y es por esta corriente de fondo, este cuestionamiento por parte de la ultraderecha de los regímenes democráticos».