Un equipo liderado por el Instituto de Salud Carlos III ha identificado una serie de señales del sistema inmunitario que podrían ayudar a detectar qué personas con VIH presentan un mayor riesgo de desarrollar problemas óseos a largo plazo, como fracturas por fragilidad u osteonecrosis.
La investigación analizó los datos de 312 participantes y estudió 24 biomarcadores relacionados con la regulación de las defensas y el envejecimiento celular. Los resultados mostraron que 17 de ellos estaban vinculados de forma independiente con una mayor probabilidad de sufrir complicaciones en los huesos.
Los investigadores explican que el VIH puede mantener al organismo en un estado prolongado de inflamación de baja intensidad. Con el paso del tiempo, este proceso puede alterar la renovación natural del tejido óseo y favorecer su debilitamiento incluso antes de que aparezcan síntomas evidentes.
El estudio también ha encontrado diferencias entre hombres y mujeres. Siete de las proteínas analizadas mostraron una relación más fuerte con el riesgo de fracturas entre las mujeres, aunque los científicos consideran necesario confirmar este resultado con investigaciones más amplias.
El hallazgo podría servir en el futuro para identificar de manera anticipada a los pacientes más vulnerables y adaptar su seguimiento médico, aplicando medidas preventivas antes de que aparezcan daños importantes en los huesos.