Las principales iglesias de Alemania han mostrado su inquietud tras el resultado electoral del domingo en Sajonia-Anhalt. Allí, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se impuso con claridad en las elecciones regionales, aunque sin lograr la mayoría absoluta.
El pronunciamiento llegó a través de un comunicado conjunto firmado por tres líderes religiosos: el obispo Heiner Wilmer, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana; la obispa Kirsten Fehrs, presidenta del Consejo de la Iglesia Evangélica en Alemania; y Christopher Easthill, presidente del Consejo de Iglesias Cristianas en Alemania. Los tres reconocieron que la formación ultraderechista se ha convertido en la fuerza más votada de la región por un margen amplio, y admitieron que ese resultado confirma algunos de sus temores, aunque subrayaron que debe respetarse igualmente.
Las iglesias trasladaron su especial preocupación por la convivencia y la cooperación entre los habitantes de Sajonia-Anhalt tras este resultado. Añadieron que también les inquieta el respeto a la dignidad humana y la continuidad del orden democrático y de libertades en el estado.
Por ese motivo, pidieron directamente a los partidos ganadores que respeten de forma íntegra tanto la Constitución regional como la Ley Fundamental alemana. Les reclamaron además que defiendan la dignidad de todas las personas, sin distinción de origen, religión, forma de vida, logros personales o posición social.
Los firmantes advirtieron de que seguirán con atención y analizarán de forma crítica las decisiones políticas que se adopten a partir de ahora. Se comprometieron a no mirar hacia otro lado ni a guardar silencio si se vulnera la dignidad humana, se pone en riesgo la democracia o se debilita el Estado de derecho.
El comunicado reconoce, además, que el resultado electoral refleja un descontento y una pérdida de confianza que consideran necesario tomar en serio. Los líderes religiosos quisieron cerrar su mensaje con un llamamiento a la esperanza, recordando que cientos de miles de personas en Sajonia-Anhalt y en el resto de Alemania siguen cuidándose mutuamente, asumiendo responsabilidades y sosteniendo la vida en comunidad, más allá del resultado de estas elecciones.