La Policía Nacional ha detenido en Elche a un hombre de 41 años por simular un delito. El investigado había denunciado semanas antes un supuesto secuestro. Las pesquisas policiales acabaron desmontando por completo su versión de los hechos.
El caso arrancó cuando el propio detenido acudió a comisaría a denunciar los hechos. Relató que varios individuos lo habían abordado cuando volvía a casa. Aseguraba haber comprado antes materiales de obra en un establecimiento cercano.
Según su testimonio inicial, esos individuos lo metieron a la fuerza en un coche. Le habrían cubierto la cara con una capucha antes de trasladarlo a un lugar desconocido. Allí, según su relato, permaneció con las manos atadas durante un tiempo indeterminado.
El hombre añadió que sus supuestos captadores lo agredieron durante el cautiverio. Contó que sufrió varios cortes superficiales repartidos por el cuerpo. También afirmó que le dejaron hacer una llamada breve a su pareja.
En esa llamada, según explicó, le pidieron que dijera que estaba detenido por la policía. La gravedad del relato llevó a los investigadores de la UDEV a abrir diligencias. El objetivo era esclarecer con detalle lo ocurrido durante esas horas.
Los agentes revisaron primero las cámaras de los comercios que el denunciante decía haber visitado. En ninguna de esas grabaciones apareció su imagen en los horarios que él mismo había indicado. Ese primer desajuste orientó la investigación hacia otra hipótesis.
La investigación llevó a los agentes hasta un hotel de la zona. Allí comprobaron que el hombre se había alojado por decisión propia durante esos días. Coincidía exactamente con el periodo del presunto secuestro.
El personal del establecimiento aportó la documentación del registro y el pago en efectivo de la estancia. Las cámaras del hotel mostraban al hombre llegando solo y por su propio pie. Se registró con su documentación sin mostrar ningún signo de haber sido forzado.
Esas mismas grabaciones resultaron clave para otro detalle. El hombre vestía la misma ropa que llevaba después al denunciar los hechos en comisaría. Además, al llegar al hotel no presentaba ninguna de las heridas que después describiría.
La pareja del detenido también declaró ante los investigadores. Confirmó haber recibido una llamada breve en la que él, nervioso, decía estar detenido en dependencias policiales. Ella lo dio por cierto hasta que él volvió a casa.
Al regresar, el hombre le relató el supuesto secuestro que después denunció formalmente. El cruce entre esa declaración, las cámaras y los horarios terminó de construir el caso contra él. Los indicios apuntaban a una simulación completa de los hechos.
Con todas estas pruebas, los agentes localizaron y detuvieron al hombre como presunto autor de un delito de simulación de delito. Se le informó de sus derechos y se iniciaron los trámites judiciales correspondientes. Finalmente, quedó a disposición del Juzgado de Instrucción de guardia de Elche.