La Asociación de Editores de Madrid ha concedido a Isabel Coixet el Premio Antonio de Sancha 2026. La directora, guionista y escritora recibe el galardón en su 30ª edición.
Los editores han justificado el premio por la contribución de Coixet a acercar los libros a un público muy amplio. Destacan tanto su faceta como autora como su trabajo en el cine.
La AEM ha subrayado que Coixet ha tendido un vínculo singular entre la literatura y los espectadores. Lo ha hecho a través de sus libros, sus artículos de prensa y varias adaptaciones cinematográficas.
Entre esas adaptaciones figuran ‘La librería’, ‘Un amor’, ‘Elisa y Marcela. Amigas y amantes’ y ‘Tres adioses’. Todas ellas parten de obras literarias llevadas a la gran pantalla.
El jurado ha valorado también el compromiso de Coixet con las librerías como espacios de encuentro y ocio. Las considera, además, lugares de resistencia cultural frente a otras dinámicas del mercado.
Los editores han destacado su capacidad para situar los libros en el centro del debate público. Por ese motivo, la definen como una de las grandes embajadoras de la lectura en España.
Este reconocimiento se suma a una trayectoria previa vinculada tanto al cine como a la escritura. Coixet combina desde hace años ambas facetas creativas.
La cineasta ha agradecido el premio, que ha calificado de un gesto de generosidad inesperada. Ha querido restar solemnidad a su papel como promotora de la lectura.
En un comunicado, Coixet ha afirmado: «No he rescatado ninguna biblioteca de un incendio. Lo único que sé hacer, lo que llevo haciendo desde antes de saber muy bien por qué, es ponerle a alguien un libro en las manos y quedarme mirándolo con una ansiedad indecente, como quien espera el fallo del jurado en un concurso de tartas de manzana».
Según ha explicado, resulta difícil describir lo que ocurre cuando se regala un libro que a uno le ha cambiado la vida. Reconoce que hacerlo conlleva el riesgo de sonar un poco ridícula.
Coixet ha profundizado en esa idea al describir lo que significa compartir una lectura con otra persona. Para ella, se trata de una experiencia casi íntima entre quien recomienda y quien recibe el libro.
Ha explicado: «Durante unos días los dos habitáis el mismo país, uno pequeño y secreto, con sus chistes privados y su clima particular. Regalar, recomendar, compartir un libro es la manera más práctica y más bonita que he encontrado de decirle a otro: mira, esto es lo que llevo dentro, dime si a ti también te pasa».