El Gobierno español aprobó a comienzos de año una subida del salario mínimo interprofesional del 3,1%. Se trata de uno de los incrementos más bajos registrados en la Unión Europea en 2026.
Según un informe de la agencia europea Eurofound, España ocupa el tercer puesto entre los 22 países de la UE con salario mínimo nacional. Solo Francia, con una subida del 1,2%, y Luxemburgo, con un 2,5%, incrementaron menos esta renta. Polonia se uniría a este grupo si se mide el salario en moneda nacional en vez de en euros.
Hungría, Eslovenia, Bulgaria, Eslovaquia, República Checa y Lituania encabezan la lista de mayores incrementos en 2026. Todos ellos aplicaron subidas de dos dígitos, encabezadas por el 18,6% húngaro y el 16% esloveno. Conviene matizar que varios de estos países parten de salarios mínimos más reducidos.
Otros países también destacaron con subidas notables. Chipre elevó su salario mínimo un 8,8%, Alemania un 8,4% y Croacia un 8,2%. Rumanía lo incrementó un 7%, aunque por debajo de la inflación y con efecto desde julio.
El informe sitúa a España entre los países con mayor salario mínimo del bloque comunitario. Los 1.425 euros brutos mensuales en 12 pagas convierten a España en el octavo país con la renta más alta.
Sin embargo, cinco de los siete países que superan a España en cuantía subieron más su salario mínimo este año. Es el caso de Eslovenia, Alemania, Irlanda (4,8%), Países Bajos (4,6%) y Bélgica (4%).
La evolución salarial desde la pandemia ha estado marcada por la subida de precios. Ese repunte inflacionario se agravó tras el estallido de la guerra en Irán y llevó a los gobiernos europeos a reforzar sus salarios mínimos. El objetivo era proteger el poder adquisitivo de los trabajadores con menos recursos.
El año pasado el salario mínimo ganó poder adquisitivo en todos los países salvo en Rumanía. Eurofound divide a los países en cuatro grupos según esa ganancia: sustancial, moderada, pequeña o negativa. España se sitúa en el grupo de subidas pequeñas, solo por delante de Polonia y de Rumanía, donde el salario mínimo llegó a devaluarse.
España figura además entre los países donde el salario mínimo soporta menos carga fiscal. Esta renta está exenta de IRPF y solo tributa por cotizaciones sociales. Solo Malta, Bélgica y Luxemburgo aplican una presión fiscal menor sobre este salario.
La fotografía cambia si se observa la última década. En ese periodo, España es el décimo país donde más ha crecido el SMI en términos reales, con un alza superior al 40%. Esa cifra supera ampliamente a las registradas en Alemania y Francia, las otras grandes economías del bloque junto a Italia, que carece de salario mínimo nacional.
Ese crecimiento sostenido ha dado cada vez más peso al salario mínimo dentro del mercado laboral español. Eurofound señala que en 2023 el 10% de los trabajadores españoles cobraba el SMI, frente a poco más del 4% en 2015. España es así el cuarto país de la UE con mayor proporción de trabajadores en el salario mínimo, solo por detrás de Portugal, Eslovaquia y Polonia.
El aumento del salario mínimo también ha acercado esta renta al sueldo mediano español. Con datos de 2024, Eurofound sitúa el SMI en el 50% del salario mediano, el que divide a los asalariados en dos mitades. Solo Portugal, Países Bajos, Polonia, Eslovenia y Grecia registran una proporción mayor.
El informe concluye que el salario mínimo ha crecido más que los salarios en general en la mayoría de los países comunitarios. Esa tendencia resulta especialmente marcada en España, Grecia y Alemania.